Vigoni, candidato a diputado: «La comunidad se está rompiendo y el Estado debe acompañar a las instituciones»
Luciano Vigoni, galvense de nacimiento y actualmente en Rosario, ocupa el tercer lugar en la lista de candidato a diputado nacional del Frente Amplio por la Soberanía que encabeza el periodista y diputado provincial Carlos Del Frade para las próximas elecciones del 26 de octubre.

Vigoni estuvo este jueves en nuestra localidad y en principio agradeció «la posibilidad de comunicarnos con la comunidad, en una ciudad donde uno nació y el lugar donde uno nace nunca se va, por lo tanto es una alegría estar acá y poder compartir algunas cuestiones de las que se plantean cuando me toca dar una charla o cuando alguien te pregunta sobre los niveles de violencia, de angustia, ¿por dónde canalizar? Gálvez es un ejemplo en eso. Entonces, la propuesta nuestra tiene dos grandes ejes. Uno de ellos tiene que ver con lo que señala Carlos del Frande históricamente, que es el trabajo y la producción, pero sobre todo el trabajo. Y esta ciudad sabe de trabajo, sabe que en los noventa, cuando los hijos de los laburantes veíamos a nuestros viejos quedarse sin trabajo, las angustias y las tristezas, y la ruptura del lazo aparece. Y estamos en un momento en donde justamente la presencia de la tecnología, de lo que pasa a nivel global y sobre todo en la definición de un presidente en donde apuesta a las finanzas y poco se discute el trabajo. Ante esto, nuestra primera discusión es cuidar y también pensar el trabajo. ¿Cómo y de qué van a trabajar las nuevas generaciones? De qué van a trabajar las pibas y pibes? Ése es el eje central que trabaja Carlos, el trabajo y la producción».
«Estamos en un momento en donde el juego virtual empieza a ocupar un lugar importante, en donde el endeudamiento empieza a ocupar un lugar importante, en donde tenemos una tasa de suicidio que va en crecimiento»
«Y el otro gran eje -continuó-, es lo que por lo menos me acompaña hace quince años y es qué pasa con las angustias, con las violencias, con un gran tema que tiene que ver con el debilitamiento de la salud mental, con el debilitamiento de los lazos y cómo poder transitar de otra manera la vida. Estamos en un momento en donde individualmente cada uno cree que lo que le pasa, le pasa a él solo. En donde el juego virtual empieza a ocupar un lugar importante, en donde el endeudamiento empieza a ocupar un lugar importante, en donde tenemos una tasa de suicidio que va en crecimiento. Hubo un momento en donde no se hablaba porque se decía que no era bueno comunicarlo y sí, no es bueno comunicar el nombre, el apellido, pero sí hablar en nuestra familia de esto, hablar qué pasa con las angustias, con las soledades. Y nuestra gran apuesta es un sistema de cuidados territoriales». «Yo hablaba de Gálvez y de la importancia de los lazos, porque con la escuela sola no alcanza. Hoy a los pibes les está costando terminar la secundaria, por primera vez tenemos pibes que no terminaron la escuela primaria y donde el deporte y la cultura resultan centrales, pero no resulta central para el padre y la madre que tiene un manguito para poderlo mandar a algún lugar, sino que resultan centrales para la vida».
En ese sentido, recordó: «Yo iba a la escuela N° 6035 y a la Técnica. Me acuerdo quien se sentaba adelante, quien se sentaba atrás, qué comía, si iba a pescar el fin de semana. Mi madre dejaba comida, nos preparaba el almuerzo y nos íbamos al club Ceci y ahí pasábamos hasta las 7 de la tarde. Nos criábamos en comunidad. Nos criábamos en Ceci, en Santa Paula, en el Sporting y qué digo con esto?. Que las instituciones y las organizaciones de la sociedad civil, los clubes, las vecinales, son importantes para la vida. Y entonces tenemos que pensar que el Estado tiene que poder acompañar. No puede quedar en una comisión directiva que hace pollos o empanadas para sostener el fútbol infantil. Creemos que un país no puede discutir 10 años la franja del dólar… Necesitamos discutir los grandes temas. Y ese tema es que la comunidad se está rompiendo, que estamos en un momento muy difícil y que las instituciones ocupan un lugar central». El Estado, entonces, «tiene un rol central, que es no solamente financiero, sino en el trabajar estos temas. El poder trabajar los suicidios, el poder trabajar los problemas de salud mental, los consumos y, sobre todo, la digitalización de la vida. Porque el celular ocupa un lugar, nos permite estar conectado, nos acerca, pero también nos aleja. Entonces, nuestra propuesta tiene que ver con esto, con empezar a tener un diagnóstico primero y unas políticas públicas posterior», señaló.
«A nivel global -planteó-, hay un informe que hace la UCA en este último tiempo, que lo presentó hace un mes, en cómo hay un deterioro psicológico en nuestra población, que tiene que ver obviamente con el trabajo, con las desigualdades y tiene que ver con la pérdida de lazos. Lo mismo pasa con los suicidios y esto no es que nos atraviesa a nosotros solos: hay una epidemia que es global, es la segunda causa de muerte y hay una situación en donde a la humanidad le está costando ubicarse y que tiene que ver justamente con la tecnología». «Tenemos en las grandes ciudades pibes que están armados, tenemos pibes que no están yendo a la escuela, que están afuera de la casa, pero al lado tenés otro pibe que no sale, que está con el celular, que está con la Play. Tenemos la cultura de la dureza y la de la fragilidad, y hay que pensarlas en conjunto -finalizó-. Necesitamos vincularnos con los pibes, generar espacios culturales y deportivos y aunque parezca muy primario, necesitamos volver a construir los lazos».





