La Escuela Nro. 290 concientiza acerca del Día Internacional de la Dislexia
En la Escuela Nro. 290 «SIMÓN DE IRIONDO», le dieron este miércoles visibilidad a esta jornada, en que se conmemora el Día Internacional de la Dislexia. «Ante una inquietud que nos trajo Sebastián, que es un papá de la escuela, de poder sumarnos a este día y acompañar a las familias y a los niños, queremos llegar a la comunidad, y desde la institución, con un mensaje de comprensión, de entendimiento y de acompañamiento ante esta dificultad», sostuvo la directora del establecimiento educativo Gabriela Barra.

«Nosotros vamos encontrando en algunos niños -en el mundo hay una de cada diez personas que tienen esta dificultad- que tienen distintos tiempos de aprendizaje, tal vez algún aletargamiento en algunos procesos, sobre todo en lo que tiene que ver con poder volcar lo que ellos saben al papel. Entonces a partir de ahí uno comienza a trabajar con las familias, y cuando las familias tienen una cobertura social, con equipos externos, y si no, a través de la salud pública, hasta que se llega a un diagnóstico para poder acompañarlos«, sostuvo sobre la detección de alumnos con este trastorno del aprendizaje, remarcando el «abordaje institucional e interdisciplinario».
La música, por ejemplo, es una herramienta interesante: «A lo mejor por los años de experiencia que uno tiene con chicos que por ahí no comprenden de la manera tradicional, o como uno se ha formado también para enseñar, porque uno fue capacitándose y buscando herramientas como para poder tratar de ayudarlos para una educación más integral, y que ellos encuentren una manera de poder comunicarse distinta, digamos, a la convencional. Busquemos entonces otra manera, y que ellos entiendan y que se sientan capaces, que se sientan a través de todos estos otros lenguajes que pueden abrirse», sostuvo el docente Gabriel Minín, «nosotros necesitamos que la comunicación sea recíproca, que nosotros podamos brindar y que ellos puedan recibir, entonces también tenemos que entender que hay un avance, que ellos están entendiendo y que se pueden expresar, y no solamente a través del sonido, de la música, sino también de la pintura, de la expresión corporal, hay un montón de otros lenguajes alternativos que ayudan también, sin dejar de lado la lectura y escritura. En el caso de la música, nosotros trabajamos con gráficos, y de esa manera también ellos pueden organizarse, pueden tocar de manera organizada, rítmicamente, pero también pueden entender todos los otros parámetros, como es la altura del sonido, y pueden empezar a cantar, a entonar, encontrándose también desde otro lugar».
«Hoy como papá de un niño disléxico -agregó «Seba»-, me puedo parar al lado de él, puedo educarlo de otra manera y entender un poco sus emociones, y como decía justamente Gabi, a veces el refugio de uno es encontrar una actividad, sea deportiva o musical, donde se pueda mostrar que puede aprender de otra manera, que no sea a través solamente de la lectoescritura, que es un proceso que se tiene que laburar, y hacer ese puente entre la familia y la educación, para que no sea tan frustrante para un chico venir a la escuela». «Estoy muy agradecido a la comunidad educativa por sumarse a todo esto, y recuerdo que el color turquesa es el color que nos representa», finalizó.
PARA MÁS INFO, CONSULTAR EN https://disfam.org/dislexia/








