La comunidad católica recibió al padre Salvador Zinícola, nuevo cura párroco de la ciudad
En la mañana de este miércoles 24, la Parroquia Santa Margarita recibió al nuevo sacerdote que la guiará por los próximos años. El padre Salvador Zinícola era esperado «por un montón de gente, comenzaron a cantar, fue una linda recepción», sostuvo, «es raro llegar a un lugar y que te reciban así, como que no lo puedo procesar aún porque acaba de acontecer recién, pero es lindo ver a la comunidad que espera al cura que recibe, con la misma alegría con la que también han despedido al que se ha ido, así que agradecido».

Zinícola comentó que «vine el sábado pasado a traer cosas de la mudanza y hablamos con el padre Carlos, me mostró algunos lugares, las capillas, pero habrá mucho por ir conociendo, por ir descubriendo y por ir compartiendo». Y ahora, el primer paso en la localidad «es la misa de esta noche, que es la misa de Navidad a las 20h, en la que vamos a compartir el nacimiento de Jesús… Yo decía que no me digan tantas cosas ahora porque lo que me digan no lo voy a llegar a procesar, pero ahora primeramente estamos con las fiestas, después vendrá la calma del verano y ahí iremos conociendo de a poquito. Dios mediante, y si así lo quiere, estaré por cinco o seis años, así que tiempo va a haber».
Con casi 5 años como cura, «he andado por muchos lugares -reconoció-. Han sido muchas experiencias muy variadas y muy enriquecedoras, he estado en el interior, he estado en la ciudad capital, entonces eso es muy lindo, pero ahora es la primera vez que estoy solo, siempre he estado con otro cura acompañando, ayudando en la labor y hoy me toca afrontarlo en solitario, si bien no estoy solo porque hay toda la comunidad que acompaña«. «Es la primera parroquia que tengo a cargo -continuó-, así que también un poco agarran los nervios, la ansiedad, el cómo será, pero cuando vi toda la gente que había, me trajo paz, porque de hecho tiramos todo para el mismo lado. Eso de creer que es el cura solo no funciona más, hay toda una comunidad que sostiene la vida de la iglesia, y nosotros venimos a acompañar a esa comunidad, así que contentísimo».
El sacerdote, además de la misa de esta noche, también oficiará mañana a las once y a las veinte horas. Y a las 18:30, en Colonia Belgrano, «comunidad a la que también mando saludos porque estuve ahí de seminarista, cuando estaban acá el padre Nicolás Houriet y el padre Alejandro Ramírez». El día viernes, además, hay misa de renovación carismática: «Me preguntaron si quería hacerlo o no, justamente como estaba recién llegado, y la respuesta es que sí, para cerrar el año recibiendo la bendición de Dios, no hay ninguna cosa mágica ni extraña, sino que pedirle que interceda por nuestras intenciones, nuestras necesidades, nuestros deseos y sobre todo para agradecerle.
Finalmente, dejó un mensaje en esta Navidad: «Jesús nace, así sea en el contexto más duro, más difícil, más adverso, Jesús se manifiesta en nuestra vida y viene a traernos alegría a nuestro corazón. A veces puede parecer que nuestra vida no está como acomodada o en condiciones para que Jesús venga, pero en realidad la lógica es al revés. Él viene a acomodar nuestra vida, él viene a alegrar nuestro corazón, él viene a compartirnos su amor… Que Dios los bendiga a todos y que puedan recibir a Jesús en su corazón para que les transforme la vida».











