INTA Gálvez: se desarrolló capacitación para preparar las colmenas de cara al invierno
En una jornada organizada por el INTA en conjunto con entidades locales, especialistas destacaron el excelente año productivo en la región y capacitaron a productores sobre el manejo sanitario y nutricional necesario para garantizar la supervivencia de los apiarios.
La Agencia de Extensión Rural Gálvez del INTA, fue sede de una importante capacitación apícola centrada en la «preparación de apiarios para la invernada». El evento, que contó con una nutrida concurrencia de más de veinte productores, contó con la disertación de los especialistas Emanuel Orellano y Natalia Bulacio, provenientes de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Rafaela.
La actividad surge como una respuesta directa a la demanda del sector productivo y fue organizada de manera conjunta por el INTA, la Sociedad Rural, Federación Agraria y la Municipalidad de Gálvez. Según Leandro Boero, titular de la agencia local, esta iniciativa forma parte de una agenda estratégica que busca fortalecer la actividad apícola en el territorio a largo plazo.
Un sector con peso propio
El departamento San Jerónimo se consolida como un polo apícola de relevancia, contando actualmente con más de diez mil colmenas. «Esta cifra marca la importancia que tiene la actividad en el territorio», señaló Emanuel Orellano, uno de los disertantes.
El especialista destacó que el sector viene de una temporada excepcional. «Ha sido un año de muy buena producción de miel, con promedios que superan los 40 kilos por colmena, una cifra significativamente mayor a la media nacional, que suele rondar los 30 kilos», explicó.
Y ahora, tras finalizar la etapa productiva, el foco del apicultor debe virar hacia la preservación de su capital. La capacitación hizo hincapié en que el manejo actual determinará el éxito de la próxima primavera. Los pilares para una invernada exitosa son tres: nutrición, sanidad y bloqueo del nido de cría.
«Buscamos obtener una abeja de invierno», detalló Orellano. Mientras que una abeja en temporada de producción vive unos 50 días, una abeja bien preparada para invernar puede vivir hasta cinco meses. Para lograrlo, es fundamental la alimentación artificial (jarabe de azúcar) realizada de forma rápida en esta época del año, permitiendo que las abejas acumulen reservas corporales.
En materia sanitaria, el control de la Varroa —la enfermedad más dañina para la actividad— resulta innegociable para ingresar al periodo de frío con colmenas fuertes y sanas.
Innovación y nuevas fronteras
Durante la charla también se presentaron resultados sobre un ensayo de polinización en cultivos de carinata, una especie que está ganando terreno en la provincia de Santa Fe. Los datos preliminares muestran una mejora sustancial en el rendimiento de semillas por hectárea gracias a la incorporación de abejas Apis mellifera en el proceso de polinización.
Finalmente, Orellano analizó el panorama nacional: si bien provincias como Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba mantienen el liderazgo por sus condiciones agroecológicas, se observa un crecimiento notable en el norte del país (Chaco, Formosa, Santiago del Estero) debido al desplazamiento de la frontera agrícola y la búsqueda de nuevas ofertas florales.










