En el Día del Joyero y Relojero, cómo se hace una joya???
En la actualidad, el joyero es un profesional dedicado a fabricar, reparar y comercializar artículos de joyería. La joyería es tanto la producción de las joyas, como su comercio, así como el lugar en el que se ponen a la venta. Son observadores y creativos para elaborar sus joyas y personalizarlas y se dedican a la elaboración de anillos, pulseras, broches, pendientes, collares, brazaletes. Para la realización de su trabajo utilizan diversos y variados materiales como el oro, la plata y usan piedras preciosas para su decoración.
CÓMO SE HACE UNA JOYA
En la ciudad, Sergio Obuljen -propietario de ARSENIO JOYAS- sabe de lo que hablamos… «Yo soy joyero porque la joya es aquel elemento artesanal usado como adorno personal y que normalmente se lleva en el cuerpo«, comenta, lo que distinguió de la orfebrería, «que es el oficio de quienes, con las mismas técnicas y mismos metales, fabrican objetos de decoración o de uso como jarrones, bandejas o todo lo que sea platería criolla como facones, pretales o estribos».
Con 35 años en el rubro -de los cuales casi 7 lleva en Gálvez-, tuvo distintos talleres y comercios, fundó el Instituto Crisol de Rosario junto a un socio y dio clases para adultos durante 18 años, y recuerda con cariño «el honor de ganar el primer concurso de diseño de joyas de la República Argentina en el año 1997, organizado por la Cámara de Industriales y Comercios de Joyería de la República Argentina».
La pregunta es cómo se realiza un joya. «Todo comienza con un dibujo o boceto para visualizar lo mejor posible la idea a desarrollar»: el diseño se realiza en papel y es uno de los pasos más creativos del autor. Hoy, además se cuenta con programas de diseño muy avanzados.
Luego, redondeó, «se preparan y funden los metales que sean necesarios, para después pasar el proceso de laminado, hilado o forjado, que es donde se le da la forma primaria o principal a la pieza, y finalmente se hacen los retoques de limas, engastes, grabados y acabados. Y el paso final: se limpia con desengrasantes y se seca con aire a presión o aserrín para no dejar marcas del enjuague». Así, la joya está lista.
La tecnología ha ayudado a acelerar los procesos a través de soldaduras electrónicas, limpieza de ultrasonido, impresión 3D de moldes y pantógrafos de grabado láser, «pero en particular, yo mantengo en un 80% de los procesos, los modos milenarios y artesanales, continuó Sergio.
Y más allá de crear un dije, o una pulsera o anillos, además acuna dos muy lindos proyectos para Gálvez: «Sueño con poder llevarlos a cabo algún día… Uno es la restauración a original y tecnificación del reloj del Palacio Municipal, y el otro, en un trabajo conjunto que propondría a las escuelas, el diseñar y realizar la llave de la ciudad».









