El padre Salvador Zinícola asumió oficialmente como nuevo párroco en ceremonia presidida por mons. Fenoy
En un día especial para la comunidad católica porque es Miércoles de Cenizas, la jornada que abre el camino para las Pascuas y marca un período de reflexión personal, dialogamos con el padre Salvador Zinícola, quien si bien desde diciembre asumió como cura párroco en la ciudad, este sábado 14 fue puesto oficialmente en funciones a través de monseñor Sergio Fenoy. «Este sábado se concretó efectivamente la toma de posesión y estuvo el obispo presente, vino a compartir con nosotros unas reuniones, estuvo con algunos grupos que forman parte más de la comisión activa de la Parroquia, y compartimos también la celebración de la misa», sostuvo el sacerdote, quien si bien entendió que «fue un gesto muy simple, muy lindo, yo la gente insistí mucho con que es una misa normal, es la misa en la que el obispo nos da su bendición, no solamente al cura, sino a la comunidad entera, poniendo en función al párroco nuevo».
En lo particular, el momento «fue una alegría porque, de hecho, es la primera vez que soy párroco si bien he tenido cinco destinos distintos previo a venir acá, así que también como que uno está acostumbrado a los cambios. Yo a todo el mundo le decía que la toma de posesión real fue cuando vine el 24 de diciembre, donde ustedes también estaban presentes, así que desde ahí yo como que lo tomé con seriedad«. Y a ya casi 2 meses de su llegada, «la verdad que todo excelente. Hemos transitado este tiempo que ha sido bastante atípico porque no es la vida normal de la parroquia: enero, febrero, están todos de vacaciones, pero algunos ya me pedían reunión y yo les dije ‘vamos con calma, que nos quedan seis años por delante’. Incluso, en una de las misas se ríe la gente porque saqué el cálculo, seis años son setenta y dos meses, así que recién transcurrimos completo el primer mes y nos quedan setenta y uno por delante».
Sobre la comunidad, se mostró «sorprendido, porque incluso han venido este tiempo a visitarme varios compañeros curas que vinieron por algunas cuestiones de trabajo, y también ellos se sorprenden igual que yo de la participación de la gente, la buena respuesta, la disponibilidad, debo decir que también son muy cálidos, y lo digo también en base a la experiencia de haber recorrido otros lugares. La forma de ser de la gente es muy agradable, así que estoy muy feliz».
Miércoles de cenizas y tiempo de Cuaresma
Zinícola destacó que «hoy realizamos la nota en un día muy especial porque comenzamos el tiempo de la cuaresma, es el primer tiempo fuerte que comenzamos por lo menos desde que yo estoy. Y vamos a caminarlo juntos: les insistí a las personas que vinieron a la misa a las siete de la mañana, que no es un tiempo para ponerse metas y cumplirlas, sino para decir verdaderamente qué es lo que Dios quiere para cada uno de nosotros». «Y Jesús es muy simple en lo que nos invita a hacer, ¿no? -finalizó-: ayuno, oración y ayudar a los demás, digamos, con la caridad. Así que el camino ya está más que trazado por él».








