“De lo virtual a lo real”: capacitan sobre riesgos digitales y el cuidado de niños y adolescentes
En el marco de las actividades en el mes de los niños y bajo el lema “Infancias con derechos, comunidades que cuidan” que lleva adelante la Municipalidad de Gálvez, en el edificio DTC se realiza este jueves un taller destinado a abordar los desafíos que plantea el mundo digital para los chicos. La jornada cuenta con la participación de profesionales de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes y de la Defensoría del Pueblo, y está dirigida especialmente a docentes, profesores, talleristas y trabajadores que desarrollan tareas vinculadas al cuidado de las infancias.
La secretaria de Desarrollo Humano, Sandra Sabach, destacó la importancia de generar estos espacios de formación frente al avance de la tecnología en lo cotidiano. “Hoy la tecnología e Internet forman parte de la vida diaria de nuestros niños, niñas y adolescentes. En estos encuentros brindamos herramientas y, a través de la Defensoría, acercamos conocimientos para poder mejorar y generar entornos sanos y cuidados en estas épocas tan difíciles”, señaló.
Sabach explicó además que este tipo de actividades se viene realizando junto a distintas instituciones y que la propuesta forma parte “de una agenda más amplia de trabajo durante el mes de las infancias. Hay presencia en muchas instituciones, docentes, profesores y talleristas que tienen a cargo espacios de cuidado en la ciudad. Esta es una actividad más que suma a ese trabajo”, sostuvo.

Una problemática que atraviesa a toda la sociedad
Por su parte, Elizabeth Correa da Silveira, jefa del Área de Atención Integral de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, explicó que estas jornadas se desarrollan en distintos puntos del territorio centro-norte de la provincia “llevando adelante estas charlas y jornadas con trabajadores que están a cargo del cuidado de niñas, niños y adolescentes”.
En ese sentido, remarcó que se trata de una problemática que atraviesa a toda la sociedad y que requiere herramientas para quienes tienen responsabilidades de cuidado. “La Defensoría, como órgano de protección y de contralor del sistema de protección de cuidados, lleva adelante este trabajo en todo el territorio”, explicó.
Correa da Silveira destacó también la impronta del defensor de Niñas, Niños y Adolescentes, Juan Cruz Giménez, de mantener una presencia activa en las comunidades. “Tiene que ver con estar en el territorio, con la comunidad y bregando por la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes en todo el territorio provincial”, afirmó.
Entre las principales preocupaciones que aparecen se encuentra el tiempo que los chicos permanecen conectados a las pantallas y el acceso cada vez más temprano a dispositivos y plataformas digitales. “Muchas veces los cuidadores, padres, tutores o responsables permiten que a muy corta edad accedan a las pantallas. Hoy no tenemos estudios tan precisos en términos de las secuelas que eso puede tener y, por otro lado, también están los riesgos que corren los niños estando conectados: el contacto con gente que no conocen, con adultos y demás”, advirtió.
Desde la Defensoría del Pueblo, Soledad Martínez, integrante de la Dirección de Auditoría y Evaluación de Políticas Públicas y responsable de los programas de riesgo digital y ciudadanía digital, señaló que el objetivo de estas capacitaciones es comenzar a generar mayor conciencia sobre una realidad que ya forma parte de la vida cotidiana.
“La idea es empezar a concientizar sobre qué se trata esto de lo virtual, que hoy no es algo ajeno, sino que nos atraviesa en la vida cotidiana, sobre todo después de la pandemia, cuando el proceso de digitalización se aceleró”, explicó.
Martínez remarcó que el universo digital excede ampliamente a las redes sociales más conocidas. “No solamente hablamos de redes sociales, sino también de plataformas de mensajería, billeteras virtuales, plataformas de juego y, hoy, una de las temáticas que vamos a trabajar es la de las apuestas en plataformas digitales y todo lo relacionado con la protección de datos personales”, detalló.
En ese punto, planteó además la necesidad de actualizar las herramientas legales frente a la velocidad con la que avanza la tecnología: “Hoy en Argentina tenemos una ley de protección de datos personales del año 2000. Piensen cómo fue evolucionando la tecnología y cómo se tendría que actualizar la legislación”.
Para conocer mejor las prácticas y riesgos a los que están expuestos los distintos grupos etarios, desde los organismos se vienen realizando encuestas destinadas a adultos, adolescentes y niños: “Tenemos distintos datos y también las consultas que llegan a la Defensoría. La demanda de capacitación es altísima. Suele pasar que son los adultos los que no conocen cuál es el espacio digital en el que están los chicos. Entonces ahí se presenta un problema: no conocemos el espacio, no conocemos el riesgo y no tenemos medidas de cuidado y protección”, sostuvo.
Por eso, consideró fundamental que los mayores se acerquen a las nuevas plataformas, “que es mucho más que Instagram, TikTok y WhatsApp”.
El rol de la escuela
La mirada educativa también estuvo presente durante la jornada. Andrea Pacini, supervisora de Nivel Primario, Sección J, valoró especialmente el trabajo conjunto entre las distintas instituciones.
“Estamos presentes en esta invitación porque nos parece realmente importante este trabajo interinstitucional”, expresó, entendiendo que el acompañamiento de los adultos es clave para detectar conductas y posibles situaciones de riesgo. “Como adultos responsables, debemos estar atentos a las conductas de los chicos. Y la escuela siempre tiene esa posibilidad de formar, de orientar”, señaló.
Y al mismo tiempo, remarcó que el objetivo no es demonizar la tecnología, sino promover un uso responsable. “La tecnología no es mala, sino que la forma en la que la usamos es la que determina, por ahí, los riesgos”, afirmó.
En cuanto a las regulaciones dentro de las escuelas, explicó que en el nivel primario no está permitido el uso del celular, mientras que en secundaria puede utilizarse cuando existe una finalidad pedagógica o en determinados momentos de esparcimiento. “Nos parece importante trabajar con los chicos estas conductas, qué uso hacemos de los recursos que nos da la tecnología y estar atentos a las consecuencias”, concluyó.











