La Mutual del C.A.Argentino impulsó en Gálvez un charla clave sobre el uso de pantallas en la infancia
En un encuentro organizado por la Mutual del Club Atlético Argentino en Gálvez, la psicóloga Mariana Citroni abordó los desafíos de la crianza en la era tecnológica y advirtió que el hogar no siempre es un refugio seguro frente a los riesgos de Internet.
La relación entre la infancia y las tecnologías se convirtió en una de las mayores preocupaciones de las familias actuales y con el objetivo de brindar herramientas frente a este escenario, la Mutual del C.A. Argentino presentó en la ciudad una charla debate liderada por la psicóloga y doctora en Educación, Mariana Citroni.
Federico Savino, gerente de la entidad, destacó la importancia de acercar esta propuesta a la comunidad luego del éxito obtenido en localidades como San Carlos y Crespo. «Estamos presentando una charla que trata una problemática que a todos los que somos padres nos toca: cómo nos vinculamos con la mayor armonía posible entre la tecnología y nuestros hijos», señaló el directivo, reafirmando el compromiso de la mutual con el bienestar de los lugares donde está presente.
El desafío de poner límites en un mundo hiperconectado
Durante el encuentro, Citroni remarcó que la solución no es erradicar los dispositivos, sino regular su uso de manera consciente. «Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que no podemos sacarlos, pero tampoco permitir que invadan nuestra vida sin límites ni tiempos», explicó la especialista. La clave, según su enfoque, radica en establecer criterios claros sobre el cuándo, el cómo y con quiénes se utilizan las pantallas.
Uno de los puntos centrales de la disertación fue la edad recomendada para el acceso a la tecnología, basándose en los lineamientos de la Sociedad Argentina de Pediatría. Los menores de 2 años, cero exposición a pantallas, “Luego hasta los 7 u 9 años dispositivos estrictamente compartidos con adultos, más tarde equipos individuales para juegos sin conexión a Internet y a partir de los 14 años se considera una edad adecuada para el uso de un celular. Si bien yo digo 14 años, muchos dirán, pero si yo ya se lo di, tiene 11. «Bueno, se los damos, pero ¿qué vamos a mirar?, ¿con qué acceso?, y si me preocupa algo, ¿puedo acceder? Todo ese tipo de cuestiones tenemos que ponernos a pensar».
Y en este sentido, defendió el rol protector de las normas: «Los límites nos protegen y nos educan. Si no aprendemos a manejarnos con la tecnología de pequeños, es muy difícil luego hacerlo de adultos».
«Internet es tan público como una calle»
La especialista derribó el mito de que los niños están a salvo por el solo hecho de utilizar el teléfono o la tablet dentro del hogar. «Uno cree que es seguro porque está en casa, pero no nos damos cuenta de que Internet es tan público como una calle, pero de otra manera», advirtió, por lo que interpeló a las familias sobre su rol fundamental en este proceso. También reconoció que las escuelas y los clubes acompañan, pero subrayó que los padres son los principales responsables de la crianza digital. «La recomendación es que la crianza involucra este aspecto también. No lo dejemos de lado pensando que es imposible o porque no somos tecnológicos; dediquémonos a educar, a cuidar y a averiguar qué sí y qué no», concluyó.











