«Todos deberían tener un perro de refugio… Es bueno para el alma»
Este bombonazo de una orejita caída se llama LIMÓN y también espera por una familia en el Refugio. DARLE UNA OPORTUNIDAD, SERÍA MARAVILLOSO…

«Hola, soy Limón…
Hace mucho tiempo que vivo en la Reserva Canina Gálvez.
Veo pasar los días, las personas, los autos que llegan y se van… y sigo acá, con la esperanza de que algún día alguien me mire y me elija.
No soy viejito.
Soy un perro lleno de energía, curioso, expresivo y muy compañero. Me gusta estar cerca de las personas, sentir que formo parte de algo, que soy importante para alguien.
Tengo una orejita caída. Me quedó así por una otitis muy fuerte que tuve hace mucho tiempo. No me duele, no me molesta, sólo cuenta un poco de mi historia… una historia que no fue fácil, pero que no me quitó las ganas de vivir ni de confiar.
Soy grandote, un poco gordito y muy simpático.
Dicen que tengo una mirada que habla y un corazón enorme listo para entregarse, si alguien se anima a cuidarlo.
No busco un hogar por unos días.
No quiero ser un intento, ni un “vemos qué pasa”.
Yo necesito una familia responsable, que entienda que adoptar es para siempre: con compromiso, cuidados, paciencia y amor incluso cuando no todo es perfecto.
Quiero a alguien que me elija sabiendo que voy a ser parte de su vida, de su rutina, de sus días buenos y de los otros también.
Yo prometo dar lo mejor de mí, acompañar, estar y querer con todo.
Ojalá este mensaje llegue a vos.
Yo sigo esperando…
Con amor»,
Limón






