«Las radiaciones en Argentina no tienen ley que las regule, y ese vacío legal hace que sea muy difícil poder establecer controles»

Anuncio

Los disertantes fueron el Ing. Esteban Rossi, magister en Ing. Biomédica e Ingeniero de la Facultad de Ingeniería; el antropólogo Luis María Jiménez; y el dr. en Física Andrés Ozols, miembro del instituto de Ing. Biomédica de la UBA.

Rossi sintetizó que su trabajo se basa en la investigación «sobre el efecto biológico de las radiaciones electromagnéticas, en este caso, sobre los tejidos vivos en general». Entendió que son múltiples los efectos que las radiaciones generan «de diversas maneras, pero tenemos que tener en cuenta de que toda célula viva existe a partir de que hay una diferencia de tensión, una diferencia de potencial entre su adentro y su afuera. Esa diferencia es modificada y es alterada por los campos electromagnéticos, por lo tanto, el comportamiento de una célula alterada, cuando esa célula participa de un tejido, participa de un órgano, es parte de un ser vivo».

En tanto, reveló que «hay muchos estudios a nivel mundial que demuestran distintos efectos. En eso estamos intentando aportar, porque no hay estudios nacionales que demuestren efectos biológicos. Estamos intentando iniciar un trabajo respecto del efecto de anuros, o sea, en larvas de anuros, pero todavía no tenemos resultados para mostrar en público. Pero sí, obviamente, los tejidos biológicos son los mismos en todo el mundo, y entonces el efecto está demostrado por otros investigadores a nivel mundial».

Dio como ejemplo que «en Rusia son casi 500 veces menores los niveles de radiación permitidos, o sea, nosotros podemos también hacer eso, la tecnología está disponible. Hace falta una legislación que ponga esos límites, incluso a límites menores también la tecnología funciona, y aparte hay de alternativas que hoy existen y que se están difundiendo, como es la LIFI… o sea, la comunicación mediada por luz pulsátil y no por campo electromagnético».

 

«Las radiaciones en Argentina no tienen una ley que las regule y ese vacío legal hace que sea muy difícil poder establecer controles»

Por su parte, el antropólogo Luis María Jiménez planteó que , por ello explicó que «en este momento el tema es que se creen zonas libres de 5G en el país. Actualmente ya tenemos cuatro localidades que aprobaron la norma, en 17 localidades más se está tratando en los Concejos Deliberantes y ya fue presentado en otras 130 localidades de todo el país».

El objetivo de crear zonas libres de 5G es porque son «un escudo de protección a la salud de la población… Nosotros lo que hacemos es construir herramientas de participación ciudadana para protegernos«.

Jiménez dejó en claro que «no estamos inventando nada en absoluto, lo que estamos haciendo es copiar legislaciones ya realizadas en otras partes del mundo. Hay 10 países a nivel mundial que ya han detenido totalmente el despliegue del 5G inalámbrico. En ningún lado se ha prohibido el 5G de transmisión por cable, es la radiación lo que está haciendo mal y es la radiación lo que está prohibido».

También detalló que «más de 2.000 pueblos y ciudades a nivel mundial se han declarado zonas libres de 5G y hay ejemplos muy contundentes, por ejemplo Bruselas, capital de Bélgica, en el año 2019 ya fue declarada zona libre de 5G. Italia es el modelo que estamos imitando, ya que tiene más de 600 pueblos y ciudades en todo el territorio italiano que se oponen a la instalación de 5G con lo cual, pese a que el gobierno nacional quiere instalar el 5G, les resulta imposible aplicar en el territorio por la conectividad que necesita el 5G».

Por último, Ozols se refirió a los estudios clínicos que hay a nivel mundial del efecto de la radiación, «que no los tenemos disponibles en la Argentina. Hay una presentación, digamos, de un estudio epidemiológico, que demuestra en forma evidente, con método científico, que efectivamente produce daño, pero esto es una tarea que corresponde al Estado, no al particular como estamos haciendo nosotros«.

Ozols enumeró distintos factores, pero puntualmente remarcó que «el ente regulador es el que fija las reglas de la aplicación de normas técnicas. En este caso, del 5G nunca se ha hecho. A pesar de que en Estados Unidos hay una Comisión de Regulación y Compatibilidad Electromagnética, simplemente en Estados Unidos no hicieron caso. Inclusive, también puedo relatar el caso de Robert Kennedy Jr., el sobrino de Kennedy, que ante la Corte Suprema mostró 27 volúmenes de la demanda contra empresas de radiocomunicaciones, la FCC, el ente regulador equivalente al Enacom argentino, y sin embargo no hicieron caso. Es decir, 27 volúmenes distribuidos en 2.000 trabajos por cada uno de los volúmenes. Entonces, si la evidencia científica no es necesaria de acuerdo a lo que exigen las reglas correspondientes, ¿por qué sigue insistiendo este ente regulador con lo mismo?», cuestionó.

 

GH PLAY

Cargando...

Banner Quaranta

Banner Collage

BUSCA TRABAJO PLAYERO

czerweny.ar

GÁLVEZ Ciudad

PUBLICITE AQUÍ