
Municipio y UNL firmarán dos convenios por proyectos de extensión sobre dengue y chatarra electrónica

Este jueves, se desarrolló un importante encuentro entre autoridades del Centro Universitario Gálvez e integrantes del Ejecutivo Municipal, camino a la firma de dos importantes convenios por proyectos de extensión. «Uno es sobre dengue y otro sobre chatarra electrónica. A comienzos del año 2024, comenzamos a hablar tanto con Gustavo Menéndez como con Diego Miño porque teníamos un inconveniente muy grande en la ciudad, que era el tema del dengue. Nos preocupaba mucho y también nos ocupamos, por eso empezamos a trabajar también con la Universidad Nacional del Litoral aquí en la ciudad. Y durante todo el 2024 vinimos trabajando y este año vamos a firmar un convenio que van a llevar adelante los alumnos de Enfermería», explicó el intendente Mariano Busso.
Busso destacó el fortalecer los vínculos entre el Estado y las distintas instituciones con las que cuenta hoy la ciudad de Gálvez: «Nosotros celebramos este tipo de convenios porque nos facilita muchísimo sobre todo el trabajo de campo, y hoy la reunión es para diagramar ya la labor a realizar, por eso nos acompañan Gastón Zurschmitten, director de Protección Civil de la Municipalidad, Sandra Sabach, secretaria de Desarrollo Humano, y lo vamos a trabajar también junto a Romina Iglesias, directora de Educación», indicó, acompañado también por la precandidata al Concejo, dra. Victoria Pagani.
Los proyectos de extensión, indicó Acevedo Miño, «son una de las modalidades que tiene la Universidad para insertarse en el territorio. La Universidad tiene dos modalidades en extensión, prácticas y proyectos de extensión. En este caso, un proyecto va a trabajar en barrios y en escuelas de la ciudad. Surgió de una agenda en común que hicimos con la Municipalidad, donde se determinaron algunas problemáticas que debían abordarse, entre ellas el dengue. Hoy vamos a empezar a coordinar acciones, ver cómo estudiantes de enfermería se insertan en los territorios y empiezan el trabajo con la comunidad», lo que ocurriría a partir de este mes y hasta fin de año, con los estudiantes de cuarto año de la Licenciatura.
«Cuando comenzamos a trabajar en territorio, sobre todo con el área de servicios y de obras de la Municipalidad, haciendo relevamientos de barrios, reforzando lo que es el descacharreo y llevando los camiones para poder juntar todo eso en la vía pública, esto nos permitió no tener casos de dengue», entendió Busso, «ya estamos en el otoño, empiezan las bajas temperaturas y no tuvimos ningún caso. Pero como decimos siempre, el dengue vino para quedarse y no podemos bajar la guardia y tenemos que seguir trabajando en las políticas de prevención y promoción, y si bien el Estado, junto con la UNL, está haciendo un trabajo, no nos olvidemos que siempre hay una pata fundamental en esto que es el vecino, que debe hacer el descacharreo, que es de suma importancia para que el mosquito no esté con nosotros».
Sandra remarcó que esta labor «es la continuidad de todo un trabajo que se viene realizando desde el año pasado, y no sólo desde lo educativo, sino ahora por reforzar lo territorial desde los barrios. Con la UNL, la mirada está puesta en la prevención de la enfermedad, reforzando los hábitos, aquellos que tenemos que cambiar porque la enfermedad vino para quedarse. La idea es trabajar en el descacharrado asistido y conocer qué es lo que conoce el ciudadano de la problemática de dengue».
«Se viene trabajando muchísimo a través de las escuelas -acotó Zurschmitten-, lo cual ha dado un importante desarrollo en el tema porque vimos que llegó a los vecinos. A través de los chicos abrimos la puerta para que toda la información sobre dengue llegue a los ciudadanos y los ciudadanos hagan lo que tenían que hacer, que es justamente lo que estamos buscando, que es un cambio de comportamiento, de conducta, de hábito, y que es lo que nos va a permitir que el mosquito no se críe en cada uno de los domicilios. Si nosotros logramos eso, cada verano vamos a tener tranquilo, como lo fue éste». «Vamos a repetir todo lo que se hizo en las escuelas, desde la Dirección de Educación y junto con Gastón, porque los niños y adolescentes son los mejores transmisores en el hogar de estos cambios de hábitos, y de forma paralela -cerró Sabach-, vamos a trabajar en territorio con otro abordaje para complementar con los adultos mayores, que son con quienes más a veces se nos dificulta estos cambios de hábitos, por lo que nos van a ir viendo un poquito más en los barrios».