Comedor Santa Margarita: cómo se trabaja en el Centro de Día
Estefanía Ruben es músicoterapeuta y a partir de 2024 coordina el Centro de Día que funciona en el Comedor Santa Margarita: «Se trata en realidad de un equipo profesional con el que desde hace ya tres o cuatro años venimos trabajando en este comedor, en post de brindar un abordaje integral a todas las infancias y las adolescencias que transitan por este lugar«.
El grupo de trabajo en el Centro está conformado además por «una estudiante de trabajo social, que se encarga también de la parte social, tenemos una estudiante de psicología y una psicóloga, una terapista ocupacional y una docente», quienes laboran con una concurrencia de cincuenta y cinco niños y adolescentes, que a su vez conforman un total de unas treinta y cinco familias que asisten: «Vienen a desayunar, hacen o vivencian una mañana de actividades, y luego reciben un almuerzo. Y después hay talleres por la tarde para los niños más grandes o los adolescentes que ya están en un primer año de secundario. La idea es no sólo brindar alimentación desde la institución, que es lo que se venía sosteniendo desde a lo largo de la historia de todo el comedor, sino hacer un abordaje integral que contemple la realidad de de las familias de hoy«.
La profesional entendió que lo que los niños y adolescentes requieren «es acompañamiento a las necesidades que tienen, entonces lo que se hace o lo que se intenta hacer todo el tiempo es un abordaje interdisciplinario e interinstitucional con las distintas instituciones de la ciudad, como pueden ser el Hospital, los centros de salud, las escuelas a las que asisten los niños, los clubes y otras entidades que tienen algún vínculo con estos niños que vienen también al Comedor«.
En este contexto, a partir de del año pasado «tuvimos la fortuna de poder incorporar al equipo una docente que hoy se está haciendo cargo de dar apoyo escolar a los niños una vez a la semana… Dependiendo de las edades están divididos en grupos, para así poder atender un poco más puntualmente cuáles son los requerimientos de los chicos. Y eso nos permitió hacer una evaluación o una especie de diagnóstico de su situación escolar, para poder acompañar y pensar estrategias conjuntamente con las escuelas para ver de qué manera se puede ayudar y acompañar a que ese niño pueda transitar su escolaridad y que lo haga de la mejor manera posible».
Estefanía también hizo referencia a cómo está impactando el trabajo con quienes concurren al Centro de Día explicando que «con el equipo vemos que los chicos tienen un sentido de pertenencia en el Comedor, y que las instituciones por las que transitan los chicos nos reconocen, si se quiere, como parte fundamental de la trayectoria o de la vida diaria de estos niños. Y la confianza de la familia y el vínculo que se va generando, cómo van cambiando: uno los conoce de una forma y después de su paso por las distintas propuestas que hoy tenemos, hacen que se consolide ese vínculo y que se puedan pensar en objetivos año a año que que se van logrando«.
Para cerrar, se refirió a la posibilidad de que voluntarios se incorporen al equipo de trabajo: «Siempre estamos abiertos, hemos hecho actividades con los clubes donde han venido con propuestas deportivas o propuestas artísticas, participan un tiempo, hacen una propuesta para los chicos y después siguen su paso. Pero estamos abiertos a a recibir a a la gente que sienta que puede aportar algo y siempre dentro de los criterios que el equipo sostiene, así que bienvenidos sean».





