Aladio: «El 2026 tiene que ser el año en que el sindicalismo empiece a construir el futuro»
El secretario general del Sindicato de Camioneros de Santa Fe plantea un cambio de etapa para el movimiento sindical: más formación, tecnología y participación de los trabajadores. Defiende controles de carga con criterio preventivo, reclama reformas con diálogo social y describe a un sector «cansado, pero de pie», que sostiene la economía real en un contexto adverso.
En un escenario marcado por la transformación del mundo del trabajo, la discusión sobre reformas estructurales y una economía atravesada por altos costos e incertidumbre, Sergio Aladio, secretario general del Sindicato de Camioneros de Santa Fe, analizó el presente y el futuro del sector. Con un discurso que combina autocrítica, defensa de derechos y proyección estratégica, el dirigente sostuvo que el 2026 debe convertirse en un punto de inflexión para el sindicalismo argentino. «Creemos que el 2026 tiene que ser un año donde el sindicalismo deje de defender solamente lo que fue y empiece a construir activamente lo que viene», afirmó. Para Aladio, el desafío no es menor: acompañar los cambios sin resignar conquistas históricas ni dejar a los trabajadores afuera de las decisiones que definen su futuro.
Un sindicalismo que anticipe y no reaccione
Aladio entendió que el sindicalismo no puede limitarse a una lógica defensiva ni a actuar únicamente cuando el conflicto ya estalló. «El sindicalismo del futuro no espera que el conflicto se dé o explote para actuar. Tiene que anticipar, dialogar y proponer», remarcó.
Y en ese marco, adviertió que el mundo del trabajo está cambiando de manera acelerada y que los gremios deben adaptarse si quieren seguir representando a sus afiliados. «Si el mundo del trabajo cambia y los sindicatos no cambian, van a quedar mirando el espejo retrovisor. Nosotros, los camioneros, estamos más para mirar la ruta», graficó.
Uno de los ejes centrales del planteo del dirigente es la modernización sindical, entendida no como una consigna vacía sino como una política concreta: «La modernización no es marketing ni un posteo en redes sociales. Es formación permanente, incorporación de tecnología, nuevos servicios para los afiliados y, sobre todo, más participación de los trabajadores en un sindicalismo de puertas abiertas».
Desde su mirada, el sindicato debe acompañar los cambios productivos, tecnológicos y logísticos que atraviesan al transporte, sin perder su esencia. «Modernizar no es resignar derechos, es fortalecer la organización para que los trabajadores tengan más herramientas frente a un contexto cada vez más exigente», expresó de manera contundente.
Controles de carga: prevención y responsabilidad compartida
Consultado sobre los controles de carga que se realizan en rutas y accesos de la provincia, Aladio reconoció su importancia, pero planteó reparos sobre la forma en que se implementan. «Los controles son necesarios, nadie discute eso. Un camión mal cargado o sobrecargado es un riesgo para el trabajador, para la ruta y para terceras personas».
Sin embargo, advirtió que controlar no puede ser sinónimo de castigar siempre al mismo sector: «El chofer no es el dueño de la mercadería ni quien fija las condiciones comerciales. Si el control termina siendo solo una multa para el trabajador o para la pequeña PyME transportista, deja de ser prevención y pasa a ser recaudación». En ese sentido, reclamó criterios claros, diálogo con el sector y controles «inteligentes y proactivos», que apunten a la seguridad vial y laboral sin descargar toda la responsabilidad sobre el eslabón más débil de la cadena.
Reformas sí, pero con los trabajadores adentro
Aladio no esquivó el debate sobre las reformas que se discuten a nivel nacional. «La Argentina necesita reformas, eso es evidente. La gran pregunta es para quién y con quién», indicó.
Desde Camioneros Santa Fe sostienen que los cambios no pueden definirse únicamente desde una lógica técnica o económica: «Las reformas no pueden hacerse desde un escritorio o desde un Excel, sin escuchar a quienes trabajan todos los días en la calle, en los puertos, en las rutas y en cada lugar de trabajo», y marcó un límite claro: «Modernizar el país no puede significar precarizar el trabajo ni debilitar derechos conquistados. Si las reformas apuntan a más producción, más empleo registrado y más competitividad con inclusión, bienvenidas sean. Si apuntan solo a ajustar al que ya está ajustado, ahí nos van a encontrar discutiendo con firmeza».
«Los camioneros están de pie, un poco cansados, pero de pie», resumió respecto al escenario actural, destacando que el sector sigue cumpliendo su rol estratégico: «Se sigue trabajando, se sigue cumpliendo y se sigue haciendo girar la rueda económica del país».
Para el dirigente, la responsabilidad del sindicato es que ese esfuerzo no pase desapercibido: «Tenemos que garantizar salarios dignos, condiciones de trabajo seguras y un futuro laboral para nuestros afiliados. Sin camioneros no hay producción, y sin producción no hay país. Es simple, aunque a veces haya que explicarlo varias veces para que se entienda».
FUENTE: DIARIO CASTELLANOS







