Autoridades recorrieron el tambo devastado por el tornado: «Fueron 2, 3 minutos que fueron eternos»
En la mañana de este lunes, autoridades de la vecina localidad de Bernardo de Irigoyen y provinciales recorrieron el campo de la familia Minozzi, que fuera severamente afectado por el tornado del pasado viernes. El presidente comunal Germán Gamulin, el director provincial de Lechería Carlos De Lorenzi, la diputada nacional Gisela Scaglia y el senador Leonardo Diana, visitaron el lugar y dialogaron con los tamberos y los propietarios del predio así como con productores aledaños sobre los daños ocasionados y sobre cuáles son las alternativas para salir adelante en el corto plazo.
Vivirlo en carne propia
Sara y su marido, el matrimonio de puesteros del lugar, fueron protagonistas de lo que fue el fenómeno. “El susto no se va todavía, pero, bueno, hay que empezar de cero porque perdí mis muebles. Gracias a Dios hoy lo puedo contar porque lo que hemos pasado, no lo pasó nadie”, entendió, recordando que “los 2, 3 minutos que estuvimos tirados abajo de la fosa del tambo fueron como horas, eternos, y por una laja, pudimos salvar nuestra vida”.
Luego explicó: “Yo estaba en mi casa, me voy para allá porque yo no tengo que ordeñar porque estoy accidentada. Pero le digo a mi marido que se venía la tormenta y me bajo igualmente a la fosa para ayudar, porque tenemos terneritos para darle leche y llega él y le dice al empleado ‘bajá, Juan, bajá’, y siento que me agarra de la nuca y me dice ‘bajáte, gorda, agacháte’, y cuando me tiré al suelo, se cayó la pared. Era viento y agua, viento y agua, y te desesperabas, fueron unos 3 minutos”.
El esposo de Sara llegó a ver el tornado que se les venía encima, de ahí que alertó: “Venía cruzando el campo, y cuando enganchó, enganchó todo”, se lamentó la mujer, agradeciendo hoy estar bien de salud–más allá de unos puntos en la cabeza- “y gracias a la gente que nos colaboró con cosas, gracias a la comuna de Bernardo de Irigoyen que nos trajo colchones, ropa, mercadería, y gracias a mi familia, a mis hijos… Y hoy nos encontramos ya de nuevo laborando, porque a pesar de todo hay seguir cuidando a los animales, y gracias a esta gente (familia Minozzi) que confió en nosotros, porque no nos conocía, y hace ya 5 años que nos dio este trabajo”.
Ayuda para las familias afectadas
El fenómeno “arrasó todo lo que tenía a su paso, perjudicando la zona rural de Bernardo de Irigoyen, colonia Santa Irene, y un tambo específico que es el de la familia Minozzi. Por suerte no hubo que lamentar accidentes personales, porque la familia de puesteros pudo refugiarse en la fosa del tambo y la señora tuvo solamente una lesión menor, pero realmente fue aterrador el momento que esta gente vivió”, sostuvo Gamulin, quien luego se refirió a cómo se desarrollaron las tareas posteriores al evento. “Nos avisaron inmediatamente y por el comité de emergencia, que ya se había formado por el tema del fenómeno del Niño que está anunciado, se avisó a la policía, que pudo entrar enseguida antes de que llueva, porque después del viento pasó un tiempo que no llovió y más tarde cayeron 90 milímetros –relató-. Ese tiempo dio también lugar para que los dueños puedan llevar a Sara al Samco local, donde la atendió el médico de guardia. Se movió lo que es común, la salud, la seguridad, nosotros estamos preparados para lo que es lluvia, por el tema de limpieza de desagües y alcantarillas, pero no para un tornado. Por suerte, no pasó por la zona urbana porque hubiera hecho un desastre”.
Carlos De Lorenzi, director de Lechería, visitó también el lugar, “a ver qué mano, entre todos, se le puede dar a esta gente. En relación a lo que estuvimos relevando, vemos que podría haber sido mucho peor, sobre todo, primero en la parte humana, y luego, en lo que es la parte de maquinaria, en este caso, lo que se necesita es un tinglado”, planteando que lo fundamental es poder sacar la leche, lo que se está haciendo, “pero tenemos que trabajar y armar una ingeniería como para poder ayudar a la unidad productiva y que puedan volver a trabajar tranquilos nuevamente”. “No se han perdido vacas, eso es importante –destacó-. Lo que sabe pasar con estos fenómenos es que buena parte de la comida la destruye y acá hay rollos que volaron, pero, bueno, dentro de todo, quedó una buena cantidad de rollos para la etapa de esta parte que queda del invierno y de entrada la primavera”. “El sistema de agua tiene una alternativa eléctrica, así más allá que al molino que lo rompió, por eso digo que podría haber sido mucho peor, pero hay que armar un trabajito entre todos para ver cómo podemos acompañarlos y que esta unidad vuelva a trabajar normalmente en corto plazo”.
En ese sentido, Gamulin agradeció “a la gente de la EPE de Barrancas, que enseguida acudieron y el sábado y ayer domingo trabajaron jornada completa y lograron que el servicio sea restituido. Menos mal que el gobierno de Maximiliano Pullaro hizo toda la instalación eléctrica nueva en la zona rural de Bernardo de Irigoyen, entonces los postes son nuevos y por eso no se cayeron. Si hubieran estado los palos viejos de madera, estaríamos fácil 2 meses sin luz. Así que menos mal que esta parte de la obra ya estaba hecha, porque hay sectores en que todavía se está trabajando”.














