Cuatro décadas en el camino: los detalles de la edición número 40 de la peregrinación a Guadalupe
18 y 19 de abril es la fecha para una nueva peregrinación a Guadalupe desde nuestra ciudad, en esta ocasión con un condimento especial: «Se cumplen 40 años que caminamos. O sea, esto empezó con un solo hombre de acá, que fue Carlitos Bessone, y hoy ya es un hecho especial para la Parroquia. Y tratamos que este año sea un poco más especial todavía, así que invitamos a toda la comunidad a inscribirse, como todos los años, en mi negocio, en Mitre 282, donde pueden ir en horario de comercio por la mañana de 8 a 12 y por tarde de 15 a 19», sostuvo Ricardo Más, uno de los coordinadores de la travesía y quien junto al padre Salvador Zinícola, dio detalles de lo que se viene para este año.
«El recorrido es siempre el mismo. O sea, caminamos desde acá, vamos por Loma Alta, Larrechea, que es mucho más tranquilo que ir por la Ruta 80, Coronda. La Ruta 80 está muy complicada, y si llueve, nosotros caminamos igual. Digo nosotros, yo por ahí nunca lo he hecho pero siempre estoy acompañando a la gente», añadió Más, indicando que el costo «hoy es 25 mil pesos para la inscripción y es por todo lo que les damos. Aparte tenemos el colectivo que nos acompaña siempre toda la noche. Nos lleva de acá a Coronda y después por gente que no sale de Gálvez sino que camina desde Coronda. Hay gente que va en un colectivo desde acá, baja en Coronda y después de ahí continúa toda la noche con nosotros hasta el otro día, hasta que nos trae de vuelta el colectivo. Eso sale 5 mil más», aclarando que también «la ambulancia de los bomberos sale a partir de Coronda y hasta la entrada de Santa Fe. Y en Santa Fe tenemos una, la misma Basílica nos envía un servicio que podemos llamar por cualquier eventualidad, al tiempo que también nos acompaña la policía».
Para inscribirse, «no hay cupos, más gente, mejor. O sea, normalmente siempre estamos en alrededor de las 100 personas, entre 80, 90. Hasta ahora no hay muchos inscriptos, tenemos unos 10, 12 inscriptos y hay muchos que me han llamado y que se van a venir a inscribir. El año pasado llegó a 88 personas, pero hemos pasado los 100, pero también a mayor cantidad de gente a veces se complica el trayecto, más que nada a la noche».
Luego de Coronda, destacó, «cenamos en Desvío Arijón, y después tenemos la parroquia Luján en Santa Tomé, donde nos esperan para el desayuno, todos los años con algo calentito y tortas fritas. Eso sería antes de entrar en Santa Fe, es la última parada». Por otro lado, también pidió a la comunidad «si pueden traernos alimentos no perecederos o ropa, que lo vamos a llevar a esa iglesia. Siempre llevamos cosas de acá y las dejamos en la parroquia de Santo Tomé, y si nos sobra, lo llevamos a Cáritas, Santa Fe. Quien quiera colaborar, puede llevarlo a Secretaría Parroquia, lo único que sí pedimos es que lo identifiquen diciendo que es para la peregrinación».
El significado de esta peregrinación
«La idea de este año es acompañar, me gustan siempre las peregrinaciones, incluso acompañamos todos los años la peregrinación diocesana juvenil que sale desde Esperanza», sostuvo el padre Salvador, para luego recordar que «el año pasado yo estaba en Guadalupe justamente como cura». «Los vi llegar -comentó-, vi llegar el grupo numeroso y vi sus caras de cansados, pero también sus caras de alegría. No sólo de esta peregrinación, sino de todas las peregrinaciones, que son uno de los modos de oraciones más antiguos que existen en la iglesia. La gente ha hecho peregrinación a lo largo de la historia, a lo largo del mundo, con un sentido profundamente religioso y con el sentido de ofrecer esa caminata con el deseo de que Dios atienda nuestras peticiones, en este caso a través de la Virgen, que escuche nuestro ruego, o nuestroagradecimiento… Uno entiende que en todo ese esfuerzo, ese sacrificio, hay detrás una recompensa, que es la recompensa que experimentamos en nuestro corazón«.






