“Con tantos niños, capaz que nos quede chica la Capilla”, dijo el Padre Nicolás al ver tanta gente ingresando, mientas los pequeños, acompañados de familiares y sus encargados de catequesis entraban al templo de Nuestra Señora de Luján, el lugar elegido para finalizar el Vía Crucis de los niños.

La procesión, organizada por la Catequesis Parroquial, comenzó frente a la Casa de la Historia y la Cultura y recorriendo calle Hipólito Irigoyen, completaron las 14 estaciones del camino del Calvario.

Con palabras sencillas y un mensaje dirigido esencialmente a los más chicos, el Padre Nicolás explicó que “después de hacer todo el camino de la cruz con Jesús, nosotros sabemos que no termina ahí, porque sabemos y creemos que Jesús resucitó, pudo vencer la muerte. La resurrección es alegría y significa que Jesús está en nuestro corazón por eso el que está resucitado no puede ser una mala persona, porque Jesús alegra nuestra vida, nuestro corazón”.

El Vía Crucis de los niños, desarrollado en la mañana del sábado, finalizó con un rezo, una canción y la invitación a todos los fieles para participar de la celebración de la Santa Pascua de resurrección.