Este viernes, el sueño de Milena Robledo -el agarrar un vaso y tomar un yogur con las dos manos- se convirtió en realidad… Los responsables de ayudarla a concretar este sueño son Gerónimo y Guillermo Cabrera, dos vecinos de Banfield que trabajan con modernas impresoras 3D y que hoy mismo le entregaron su prótesis ortopédica.

Padre e hijo, artífices de la ONG “Te doy una mano”, llegaron a la ciudad para obsequiársela personalmente, y “Mile” recibió su mano “muy contenta”, dijo, mientras observaba su nueva prótesis -realizada en colores rosa y violeta-. Betiana, su mamá, se mostró “feliz por ella, porque logró agarrar un vaso, que era lo que Milena tanto esperaba y estamos más que agradecidas con Guillermo y Gerónimo”.

El caso de superación de la nena llegó hasta Telefé: “En los últimos días vivimos experiencias maravillosas… Luego de estar en El Noticiero de la Gente me llamaron mamás de chicos con agenesia para que les pasara el contacto de TE DOY UNA MANO,  u otras mamás que me preguntaron de nuestra experiencia, o a qué médico la llevaba. Y también vimos en Facebook que su frase (“No me mires, no me preguntes, que yo soy igual a vos”) también la están utilizando, así que esto nos llena el alma”.

Ambas participaron de un breve acto en la tarde de este viernes en el Municipio, donde se realizó un reconocimiento por su labor a Guillermo y Gerónimo, además de entregárseles un obsequio y el decreto que los nombraba como “ciudadanos ilustres” y personalidades destacadas que visitaron Gálvez. “Creíamos que era importante recibirlos ante tan gran gesto solidario, en ese respeto por el otro, y destacamos también el impacto que ha tenido Milena a través de YouTube, en ese reponerse a los avatares que nos presenta a veces la vida y que sea tomada por otros chicos con problemáticas similares, la tomen como ejemplo”, puntualizó Leandro Primón, subsecretario de Salud y Desarrollo Social.

 

“Cambiamos una mano por una sonrisa”

“Vinimos a traerle la famosa manito a la famosa Milena”, dijo con simpatía Guillermo Cabrera, “ya la estuvimos probando, ella pudo agarrar un vaso, y cambiamos una manito por una sonrisa”. “Nos enteramos de su caso por YouTube, por la tele, por todas las cosas que esta chica inquieta hace, llamamos por teléfono a su mamá, ella aceptó y mi hijo empezó a hacerle la mano, luego le preguntamos por la decoración que Milena quería, y aquí la tiene”, comentó junto a Gerónimo, oficializando ambos la entrega de prótesis Nº 120 (más tarde, en Rosario, obsequiarían dos más).

“Yo tenía una impresora 3D doméstica en casa, y esto nació por mi papá”, confesó el joven, “porque yo quería hacer un emprendimiento comercial fabricando spinners, y él me dice de hacer manos para regalar a personas que lo necesiten. Me puse a investigar, siempre fui aficionado a la tecnología, y el hacer el primer dedo y engancharlo a la primera palma, fue de otro mundo, y dijimos ‘SE PUEDEN HACER MANOS’. Aprovechamos un viaje que teníamos al exterior para traer máquinas más profesionales, y después de errores y dedos que se rompían, llegamos a nuestra primera mano, que entregamos en Mar del Plata, y ahora estamos acá, con Milena. Cada mano tiene nombre y apellido, y una historia para contar”.

Para diseñar cada una, piden fotos y videos a las personas a las que tienen que realizarlas, ajustan el diseño en la computadora y de allí, a la impresora, de donde salen las piezas, que se ensamblan con tanzas y finalmente Guillermo, con un torno, les da el toque final.

Padre e hijo sustentan esta “locura”, como ellos mismos nombraron esta loable acción, con “ahorros familiares… Se separa plata para esto, para ayudar. Las manos son gratis, no pedimos nada a cambio, solamente que la persona a la que le damos la mano, haga algo por otra persona, por los demás”.

Y como a Mile le encantan los perros y quiere trabajar para Reserva Canina, su obra de bien será para esta institución, por medio de una colecta que organizarán en breve en la ciudad.