“Jugando con el alma” se proyectó por primera vez en la provincia de Santa Fe en dos funciones realizadas en el Teatro Marconi, como inicio del 2° Campus “Andrés Chapu Nocioni” y como parte de la celebración de los 75 años de la Escuela Superior de Comercio.

En el cierre de la segunda función -que fue presentada por el periodista Jorge Pablo Piccolo- se hizo presente el ex basquetbolista galvense junto a Leandro Palladino -coordinador general del campus e integrante de la Generación Dorada-, el senador Danilo Capitani y Enzo Ceci, actual presidente del Ceci BBC.

La película es una serie de documentales que relata los inicios de la generación dorada de básquet, que “tiene cuatro capítulos de media hora que se unieron sin perder el hilo conductivo”, explicó su productor Christian Rémoli.

La idea surgió en el año 2010, “cuando estuve haciendo la biografía del Chapu para la franja infantil de Canal 7, estuvimos en Ceci un domingo a la tardecita… El club estaba vacío, los aros de madera medio inclinados y viejos, y me puse a pensar qué loco, que de aquí haya salido un jugador de la NBA, estos lugares algo tienen… porque el resto de los jugadores surgieron también de clubes similares”. “Todo empezó viendo el atardecer en Ceci -repitió Rémoli-, viendo el aro más alejado al ingreso… Afortunadamente hoy el club es otro, ha mejorado muchísimo, está hermoso”…

Christian Rémoli, productor de “Jugando con el alma”.

La recopilación de datos para la creación del documental llevó alrededor de diez meses, “anduvimos bastante, hicimos unos ocho mil kilómetros por tierra -más el viaje a San Antonio (Estados Unidos)-, porque al ser la historia de la generación dorada, es un viaje al interior de Argentina”.

En la actualidad, la película está recorriendo el país -llegaron a 30 ciudades-, visitando los clubes desde donde surgió la generación con el material ya finalizado, y con “el sentido de que si alguno necesitaba una mano, la íbamos a proyectar en base a la requisitoria de esos clubes”.

A la hora de definir lo vivido, reseñó: “Fue hermoso, lo mejor que nos llevamos fue este recorrido y la devolución de la gente, y eso tiene un valor extraordinario”.

Para finalizar agradeció a “un amigo de hace muchos años como “Peco” José Perren Canclini, que yo lo quiero un montón; a la gente de Ceci, especialmente a Leo que laburó un montón para que nosotros estuviéramos acá; y a la familia de Chapu, que nos trata siempre de maravilla cada vez que venimos”.