A 17 años de la muerte del Dr. Rene Favaloro, el Dr. Raúl Espíndola lo recuerda con unas palabras y diferentes textos escritos por colegas de gran trayectoria.

Duele la soledad. Estés muerto o estés vivo. No encontrar noticias recordatorias sobre el trágico aniversario de su “fallecimiento” (para mí nunca morirá ), por haber sido como fue, por haber enseñado, por su humildad y por su grandeza… Afortunadamente, otros lo recordamos.

 

 

Newsletter del día siguiente a su trágica determinación, cómo consternados, informábamos de su fallecimiento.

“Creo que la noticia que ayer conmovió a Argentina realmente no debe haber dejado ningún habitante del país que no este impactado por el hecho en si y por la trascendencia que ello significa para la cardiología a nivel mundial. La trascendencia del accionar del Dr. Favaloro en el campo de la medicina ha repercutido enormemente en los conocimientos sobre la cardiopatía isquémica y mucho más en la evolución de los pacientes por ella afectados. Muchos miles de ellos sobreviven gracias a quien habiendo partido de una pequeña población de nuestra pampa argentina, se trasladó a miles de kilómetros, en un país más desarrollado, que le permitió desarrollar su técnica, que traspuso todas las fronteras e ideologías y penetró rápidamente en todos lo ámbitos quirúrgicos. Sin embargo volvió a su patria natal y siguió trabajando, superando múltiples dificultades que no lo detuvieron en su andar en pos de la ciencia y de la excelencia médica.

Hoy, a más de treinta años de aquel hecho histórico y trascendental, que marcó un jalón en la evolución de la cardiopatía isquémica, nos abandona de imprevisto y de la manera menos esperada; hoy los cardiólogos estamos de duelo pues todos somos sus discípulos, porque aprendimos mucho de él, pero están también de duelo los habitantes del mundo entero. Unos porque alguna vez recibieron el beneficio de su terapéutica, otros porque si sobreviven lo suficiente quizás la necesiten en el futuro, los demás porque hombres de esta estirpe hacen falta todos los días para que nos ayuden a sobrevivir en la múltiples contingencias que la vida nos depara.

Sólo queda decirle: Adiós Dr. Rene Favaloro.
Gracias, maestro, por lo que nos dejó como enseñanza y como condición de hombre”.

Dr. Juan Brunetto
Coordinador
Foro de Educación Continua en Cardiología

 

IN MEMORIAM

“Todos los hombres son mortales. Algunos mueren dos veces: son aquellos que son olvidados. No será éste el caso del Dr. René Favaloro, destinado a perdurar por siempre en la memoria individual y colectiva. No tuve el honor de conocerlo personalmente, lo que no impidió que sintiera por él la admiración más profunda. En estos momentos difíciles que atraviesa nuestra sociedad, dediquemos todos nuestros esfuerzos para que su muerte no haya sido en vano. Que ese sistema de salud más justo y humano que él quería para nuestro país y para el mundo en general no quede en utopía. Su ejemplo esta allí para que nosotros lo tomemos.
Fue el más grande en vida. Que lo siga siendo en la muerte. Descanse en paz, Maestro”.

Dr. Alfredo C. Piombo

 

FAVALORO Y EL LEGADO DE PAUL D. WHITE

“Ha muerto Rene Favaloro. Un Grande de la Cardiología. Un Grande de la Medicina.

Quizás su talla pueda equipararse a la de Alexander Fleming, sin dudas a la de Paul D. White, a quien dedico su vibrante Conferencia de 1999 ante la American Heart Association, publicada en el PCVC.

Desde estas humildes páginas damos nuestro respetuoso y póstumo homenaje. Lo haremos con sus propias palabras, extraídas de su propia conferencia y referidas al legado de White, que hoy es el suyo, sin olvidar que cuando el Primer Congreso Virtual de Cardiología era aún un nebuloso proyecto, el aliento que obtuvimos de Favaloro, junto al del Dr. Carlos Bertolasi, fueron la energía que nos indicó que estábamos en el camino correcto.

Este es el legado, que hacemos nuestro:
Primer mensaje: la historia clínica esta por encima de cualquier avance tecnológico.
Segundo mensaje: todos los pacientes son iguales.
Tercer mensaje: el trabajo en equipo.
Cuarto mensaje: respeto por los colegas, especialmente por el médico de cabecera.
Quinto mensaje: honorarios modestos.
Sexto mensaje: docencia e investigación clínicas
Séptimo mensaje: la prevención
Octavo mensaje: el humanitarismo
Noveno mensaje: el desarme y la paz
Décimo mensaje: el optimismo

Y si bien nos queda el sabor amargo de su muerte, resaltamos sus palabras sobre este décimo mensaje del legado de Paul White: El optimismo es el componente básico de una actitud positiva hacia la vida”.

Concluyo éste, el homenaje del Newsletter, de la misma forma que Favaloro cerró su alocución ante la American Heart Association, con la ultima estrofa de nuestro Martín Fierro.

Pensemos su última decisión como el canto de nuestro gaucho.

Mas naides se crea ofendido,
pues a ninguno incomodo;
y si canto de este modo
por encontrarlo oportuno,
no es para mal de ninguno
sino para bien de todos.

Dr. Edgardo Schapachnik
Foro Iberoamericano de Arritmias en Internet