Una de las técnicas de tratamiento estético más frecuentes hoy en día, es la aplicación de BOTOX. Como las lectoras recordarán, el botulismo es una enfermedad grave, a veces de consecuencias fatales y se transmite por algunos alimentos indebidamente procesados, como encurtidos o conservas caseras envasadas sin los requisitos necesarios de manipulación de alimentos.

La toxina produce parálisis que cuando afectan los músculos respiratorios, pueden provocar la muerte por asfixia. Pero como todo en la vida tiene un lado bueno y otro malo (el ying y el yang de los chinos) esa misma toxina debidamente preparada y dosificada nos sirve para debilitar las fuerzas de algunos músculos de la expresión y de esa manera, desaparecen algunas arrugas como el entrecejo, frente, párpados,  asegurando una vigencia de 5 ó 6 meses.

Aplicada correctamente sobre el músculo orbicular de los párpados, provoca la desaparición de las finas arrugas de la “pata de gallo” y elevación de la cola de las cejas, otorgando un aspecto más juvenil. También la utilizamos para borrar las molestas arrugas verticales provocadas también por la contracción del orbicular de los labios.

El BOTOX también tiene aplicaciones en casos de exoftalmia (ojos saltones, relacionados con frecuencia a un exceso de función de la  glándula tiroides o hipertiroidismo), tics nerviosos que provocan contracciones involuntarias de algunos músculos de la cara en los párpados o boca y en ocasiones, la que se contrae en forma sostenida, es toda una mitad de la cara lo que se denomina, “hemiespasmo facial”. Esta patología provoca en algunas personas que la padecen, un marcado aislamiento social.
Hasta se han encontrado efectos adecuados en pacientes que tienen “Distonías Neurovegetativas” causantes de excesiva transpiración en axilas o manos, generadoras de complejos que obligan al uso reiterado de antitranspirantes o de tener un pañuelo en las manos en forma permanente.
El BOTOX puede utilizarse solo o como complemento de liftings, lipofilings (Rellenos con la propia grasa de la paciente) para lograr un aspecto más juvenil sin someterse a la acción del bisturí.
                                                    
Escribe para GálvezHoy: Dr. Juan Carlos Chaillou