Escribe para GálvezHOY el Dr. Raúl Espíndola.

La kinesiología tiene su historia que comienza en el año 1937 con la creación de la primera escuela de Kinesiología en el ámbito universitario. Actualmente es una carrera con una duración de 5 años, lo cual nos habla de la importancia académica que tiene.

El kinesiólogo es el que se encarga de rehabilitar nuestras funciones articulares y musculares, en consecuencia de movimiento, que se atrofian por el desuso o el mal uso, las posturas “viciosas”, y son muy importantes en la rehabilitación post cirugía de articulaciones incluyendo en esto las de la columna vertebral.

Todos deberíamos tener uno de confianza, como yo tengo la mía , “manos brujas”, puesto que esta magnífica kinesióloga y persona -ambas cosas- sabe quitarme todo tipo de dolores, combatir la atrofia muscular que mi cirugía vertebral me produce, pues no fui bien atendido de entrada, recién operado.

Por otro lado el Kinesiólogo trabaja hoy día con muchos aparatos: de “ultrasonido”, infrarojos, calor, electroestimuladores, magnetoterapia y muchos otros.

Pero hay un aparato que utilizan y que es insuperable -a juicio mío- y son sus manos!! Sus manos saben hacer los masajes adecuados para el músculo contracturado, saben elongar la musculatura, saben calmar el dolor…

Sin embargo, cuando por esas mismas posiciones viciosas de nuestro trabajo concurrimos a que nos calmen, ellos saben hacerlo . La kinesiología es un aliado fundamental de la medicina ortopédica, de la medicina del deporte de la recuperación en accidentología y también en la recuperación de los pacientes cardíacos, en cuanto a la recuperación de las funciones perdidas, trabajando en equipo con el profesor de actividad física y el cardiólogo.

Es decir, sus actividades en calmarnos los dolores, mejorar nuestras funciones atrofiadas y/o perdidas, su sabiduría en la utilización de aparatos tanto electrónicos como mecánicos, los convierte en profesionales de la salud a la par del médico. Por eso esta mañana lo primero que hice fue saludar a “manos brujas” en su día. Salude usted también a su kinesiólogo en su día.

Raul Espindola – Médico cardíologo.