Manuel Settimini tiene 21 años, estudió Licenciatura en computación y es rosarino. El año pasado viajó 67 días solo en su bici. Cruzó los Andes, llegó a la ciudad chilena de Valparaíso y luego recaló en Bariloche. Para este año tenía un deseo, hacer un viaje más largo, recorrer América Latina. José Luis Fiordelmondo tiene 24, vive en Rosario pero es oriundo de  Carreras, una pequeña localidad del sur santafesino y era empleado en una empresa de automatización industrial. Cuando se enteró que Manuel tenía planeada esta travesía, al principio dudó un poco, pero a los 10 días ya tenía el pasaporte hecho, había renunciado a su trabajo y estaba preparado para hacer el primer viaje a bordo de su bici.

Ayer, los ciclistas pasaron por nuestra ciudad, se hospedaron en la casa de Fernando Ortíz, que los recibió junto a su esposa Andrea, su papá “Canino” y sus hijos Alejo y Genaro. GálvezHoy conversó con ellos en el segundo día de su travesía.

Manuel, el más experimentado empezó contando que “Salimos a recorrer América en bicicleta. Partimos de Rosario y no tenemos una meta estipulada. Pensamos ir a Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y si conseguimos que alguien nos cruce de Colombia a Panamá (no hay ruta entre estos dos países) queremos llegar a México”.

Mientras Manuel tomaba algunas sales de rehidratación oral, después de pedalear más de 80 kilómetros, José Luis, el pelado para los amigos, nos contó que “Arrancamos el sábado, y muchos amigos nos quisieron acompañar en la primera etapa. Así que partimos desde Rosario y en una caravana de 40 personas fuimos por la Ruta 11 hasta Oliveros, donde acampamos”.

Con respecto al hospedaje, los chicos nos explicaron que “Hay una página de internet donde la gente ofrece alojamiento a los viajeros y uno ya llega al lugar con la tranquilidad de poder pasar la noche. Si no conseguimos eso, que es lo ideal, lo hacemos en carpa. Igualmente estamos preparados ya que llevamos equipos de montaña básicos”.

“La idea es volver por Brasil y pensamos que en algún punto diremos hasta acá llegamos. Entre risas, ambos confesaron: Del regreso todavía nunca hablamos, le tenemos miedo a la vuelta”.

No usan GPS y no tienen celulares sofisticados, porque según ellos, más cosas llevan, mayores problemas. Al final de cada día, através de un mensaje de texto le informan a los suyos donde están.

Los aventureros tienen varias certezas. Saben cuántos kilos tienen sus equipajes, afirman  que harán aproximadamente 120 kilómetros por día, estiman que gastarán menos de 50 pesos diarios y están seguros que conocerán lugares y personas maravillosas. Pero también tienen algunas incertidumbres. No tienen un itinerario fijo, no saben donde dormirán cada noche y desconocen a que país arribarán.

Dice Fito Páez, “lo importante no es llegar, lo importante es el camino”. Parece que sus coterráneos lo tomaron al pie de la letra. BUEN VIAJE!

José Luis y Manuel con su bitácora "América en Bicicleta".

Momento de descanso.

Recién llegados a Gálvez, su segunda escala.