Esta semana, la Casa de la Historia y la Cultura fue el lugar de encuentro de profesionales de la nutrición. “En la ciudad de Gálvez están teniendo una iniciativa muy interesante que tiene que ver con la calidad de vida de la gente mayor, donde a veces no se relaciona cómo evoluciona, que no se le formen escaras, que estén de mejor de humor, pero esto está relacionado entre otras cosas, a cómo come. Entonces, el hecho de que esta pata de la salud se haya incluido como tema a conversar, está muy bueno y por eso venimos, a conocer de qué se trata el proyecto”, comentó a GálvezHOY la licenciada en Nutrición Virginia Yódice, presidente del Colegio de Nutricionistas en la primera circunscripción.

El adulto mayor “es muy propenso a la deshidratación, a la desnutrición, hemos naturalizado que se vuelva flaquito, pierda masa muscular y se vuelva una pasita de uva. Esto no es así, cada alimentación se adecúa a cada paciente o grupo de pacientes, por eso es importante la asistencia semanal. Hemos visto, por experiencia, que hasta le cambia el brillo en los ojos al paciente, la comida le da satisfacción a uno, le trae recuerdos, reúne. Los viejitos no pueden en general salir o viajar, entonces la comida tiene que ser un espacio de disfrute“.

La cita sirvió además “para dialogar sobre otras necesidades y las problemáticas de la región”. “Acá tenemos problemas de baja talla y desnutrición infantil, chicos a los que les falta comer en la cantidad y la calidad adecuada. Hay una ley que tiene que ver con la educación alimentaria, y hay muchos niños que no tienen acceso a esa educación, lo que impacta en la cantidad de años que van a vivir…”, se lamentó.

En ese sentido, la consultamos sobre los kioscos saludables en los establecimientos educativos, entendiendo la profesional que “ocurre que se deposita en la escuela algo que no es mágico: si yo te ofrezco un alfajor y una manzana, vos y yo nos vamos a comer el alfajor, porque para que uno elija la manzana tiene que haber juegos, talleres, involucramiento de las nutricionistas y demás… Si un kiosco saludable está acompañado de una nutricionista -nosotros decimos que somos los hippies del sistema de salud porque nos disfrazamos de bananas, manzanas…-, y vamos proponiendo a los chicos una manera de comer diferente, probando nuevos sabores, vamos apoyándolo a que aprenda a elegir saludablemente. El kiosco solo, no prospera”.