“Ante la falta de pago del anticipo salarial dispuesto en los acuerdos de noviembre de 2016, por parte de la mayoría de los bancos a instancias del Ministerio de Trabajo, desobedeciendo incluso una orden judicial y con la pretensión imponer un tope a la negociación paritaria en curso”, el Plenario de Secretarios Generales de la Asociación Bancaria resolvió convocar a un paro nacional de 24 horas, en todo el país, para el día 17 de febrero de 2017 en todas las entidades financieras que no han abonado el anticipo salarial establecido en los acuerdos suscriptos en noviembre próximo pasado, facultando al Secretariado Nacional de la Asociación Bancaria, para el caso de que no se alcanzara el cumplimiento de los acuerdos, a adoptar medidas progresivas de acción directa.

Estas medidas serán con asistencia a los lugares de trabajo y posterior movilización de acuerdo a lo que establezca cada una de las Seccionales.

Asimismo, “visto que la actual política económica, con riesgo para la sociedad y nuestra actividad, promueve la apertura de la economía y la distribución regresiva del ingreso; imponiendo, mediante un brutal ajuste, una marcada recesión a nuestro mercado interno, con cientos de miles de despidos y cierre de empresas productivas, se adhiere a la marcha en defensa del empleo y la industria nacional a realizarse el próximo 7 de marzo convocada por la CGT, insistiendo en la necesidad de que todo el Movimiento Sindical confluya en la realización de un paro General para exigir urgentes cambios en la política económica”.

Finalmente, el plenario recuerda que “este 14 de febrero, se cumple el 40° aniversario de la imposición por la Dictadura Militar, de una Ley de Entidades Financieras aún vigente. Con ella se instauró la base jurídica necesaria para flexibilizar la apertura de entidades financieras, adjudicar al “mercado” la asignación del crédito, desarticular su orientación hacia los sectores productivos, promoviendo la valorización especulativa del capital y la concentración del sistema financiero en cada vez menos entidades. Actualmente el Banco Central está profundizando la desregulación financiera en nuestro país, abriendo la puerta a nuevos riesgos y fraudes, por lo que ratificamos el reclamo de reforma de la Ley de Entidades Financieras vigente, reiterando que nuestra actividad es un servicio público que debe ser regulado como tal, orientándolo hacia la promoción del desarrollo productivo, a la par que planteamos al Congreso de la Nación una urgente revisión de las actuales medidas de desregulación que está implementando el Banco Central”.