0719 aimaro“Hoy nos encontramos, tal vez, peor que hace unos meses, con costos que se han ido por las nubes y el precio que sube por una escalera”, fue la dura reflexión del productor lácteo Marcelo Aimaro, presidente de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe (MEPROLSAFE), describiendo que “el productor cobraba 3 pesos y en la góndola costaba 11 pesos, en cambio hoy el productor percibe 4 pesos el litro y la leche está a 20 pesos”.

Aimaro expuso que en una reunión con funcionarios nacionales “les pedimos que equiparen el precio porque el vecino paga costos exorbitantes en las góndolas y nosotros recibimos el 20 por ciento de ese valor, lo que nos ha llevado a un achicamiento de la lechería”.

La descripción realizada por Aimaro fue la que se planteó en la reunión mantenida en la Subsecretaría de Lechería, donde fueron recibidos por el secretario de Agricultura Ricardo Negri y Alejandro Sammartino, subsecretario de Lechería, y donde “hemos pedido que recuperen de la cadena de valor 1.50 pesos para el productor porque sino, no vamos a poder seguir”.

Pero se lamentó que “ellos han interpretado que nosotros estamos pidiendo un subsidio, y no es así. Les pedimos que se ordene la cadena, porque esta cadena hay que ordenarla y regularla, que no sobreoferte el mercado interno, sino que hay que exportar el excedente, para que el productor recupere la rentabilidad que necesita… Hay eslabones de la cadena que se están llevando una mayor parte de la torta que no le corresponde”.

El planteo “no sólo se lo hacemos a este gobierno, ya se lo hemos hecho a la gestión anterior… Se tiene que entender que la leche no es como los granos o como la carne, la leche hay que ordeñarla y entregarla todos los días, hay gente de la cadena que esto lo sabe y el pato de la boda sigue siendo siempre el productor”, apuntó.

También se reunieron con el director del Banco Nación, Carlos Melconián, y el gobernador Miguel Lifschitz avanzando sobre los programas y créditos para los productores en emergencia informando “sobre las trabas que existían en algunas sucursales y ahí también le solicitamos créditos con prendas sobre las vacas, porque casi el 50 por ciento de la leche se produce sobre campos alquilados y no tienen la capacidad de hipotecar un campo para hacer un crédito razonable como base para llegar a la tan ansiada recuperación del precio”.

Por último se mostró preocupado por el cierre de tambos en la región y “la gran cantidad de vacas que han salido del sistema y pasaron a frigorífico, que vamos a lamentar en los próximos años porque son fábricas de leche que desaparecen”.