Las autoridades agropecuarias que integran la denominada Mesa de Enlace anunciaron ayer el nuevo paro tras reunirse con los ministros de Agricultura, Julián Domínguez, y de Trabajo, Carlos Tomada. Los ruralistas se mostraron insatisfechos con el anuncio del gobierno nacional de liberar las exportaciones de trigo, medida que provocaría que el comercio exterior de ese comodity recuperara los niveles que tuvo antes de la crisis de 2008.
Desde la Comisión, expresaron en un comunicado difundido en la noche de ayer que “lo anunciado no resuelve el objetivo solicitado del normal funcionamiento de los mercados trigueros; que por medio de un pomposo anuncio de apertura del total del saldo exportable del trigo, se esconde la mezquindad de mantener la aplicación de cupos absolutamente funcionales a los grupos concentrados de la molinería y la exportación que hasta el momento han demostrado no tener ninguna disposición a pagar al productor el mejor precio posible (FAS teórico) provocando una transferencia de recursos casi obscena y de carácter millonario, desde el bolsillo de los productores a ganancias garantizadas de estos grupos; que estas acciones de intervención distorsiva se vienen repitiendo desde hace varias campañas en los últimos años; que los anuncios de créditos y supuesta apertura de exportaciones son tardíos e insuficientes para muchos productores a la vez de constituir un sistema discrecional y distorsivo, y por lo tanto perjudicial para productores y consumidores”, entre otros puntos.
Por lo expuesto, el sector reclama la apertura total de las exportaciones de trigo y maíz y eliminación de los cupos y restricciones a la exportación a efectos de lograr la normalización de los mercados, como así “que sea el ministerio de Agricultura el que defina las políticas agropecuarias nacionales sin ceder facultades que le son propias a otros estamentos de Gobierno, y que el Gobierno Nacional instrumente políticas diferenciadas de fortaleza al pequeño y mediano productor, también a través de la segmentación de las retenciones mientras estas se mantengan en vigencia”, anunciándose un cese de comercialización de cereales y oleaginosas con movilización desde las 0 horas del lunes 17 de enero hasta las 24 horas del domingo 24 de enero. “No forman parte de estas medidas los productos perecederos ni los productos agropecuarios industrializados con destino a consumo”, agrega el parte.
La medida, según el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, no afectará a los consumidores porque “existe suficiente stock para garantizar el abastecimiento”.