(Por Héctor M. Galiano – Fuente: Notife.com).- El comisario José Luis Baella quedó al borde del procesamiento luego que una investigación llevaba adelante por el fiscal federal Walter Rodríguez, basada en una pesquisa sigilosa y efectiva de la Dirección de Asuntos Internos, corroboró que, en lugar de investigar a un narcotraficante local, mantenía una sospechosa relación con él.

La relación de Baella con Mendoza quedó al descubierto mucho antes del 12 de julio pasado, cuando la ex Drogas Peligrosas allanó la casa del “Tuerto” Mendoza en Colastiné y encontró una cocina de cocaína.

Los hechos

En marzo pasado, el entonces ministro de Seguridad Leandro Corti seguía de cerca una serie de medidas de inteligencia realizadas por Asuntos Internos dirigidas a personal de la Dirección de Prevención y Control de Adicciones que mantenían, de acuerdo un escrito anónimo, relaciones con algunos narcos locales, entre ellos Mendoza. Los funcionarios de Asuntos Internos habían elaborado dos informes de inteligencia en los que, en base a seguimientos bien puntuales, habían detectado cómo funcionario antinarcóticos visitaban la casa de Mendoza en Colastiné e, incluso, mantenían diálogos con el narco. El entonces jefe de la cartera ordenó enviar los informes a la justicia federal, trasladó a los oficiales sospechados y llevó adelante la más osada y reivindicada medida dentro de su gestión: sacar de la órbita de la Policía a la Dirección y dejarla bajo el ala de la conducción civil.

Baella fue trasladado a Coronda por esa sospecha. También otros oficiales que parecían en los informes de inteligencia, como Alejandro Sequeira y Emilio Mendoza (ex subjefe de la Dirección mientras fue José Luis Romitti el titular). Todos ellos fueron designados por el ex Jefe de la Policía Tognoli, quien aparece nombrado en los anónimos, pero no está alcanzado por esta investigación, al menos en esta etapa.

Cuando Cristian Sola asumió como jefe de la dependencia antinarcóticos el primer procedimiento fuerte que realizó fue el que terminó con el “Tuerto” preso, en julio pasado.

El fiscal Walter Rodriguez entendió entonces que la investigación de Asuntos Internos y la detención de Mendoza tenían una conexión más que evidente. Mientras Baella se desempeñaba como integrante de la División Inteligencia de Drogas el narco no era molestado. Cuando todos esos comisarios fueron trasladados, el “Tuerto” perdió.

El Fiscal se puso al frente de la causa y estableció que Baella estuvo en la casa de Mendoza (el narco) en marzo de este año. Lo corroboró mediante los registros de ingresos y egresos de la Dirección de Drogas y por los informes de la Dirección de Asuntos Internos, que siguieron a Sequeira el 3 de marzo de este año y lo observaron de un auto Corsa color Champagne, dominio HER 858, que pertenece al parque automotor de la Sección Inteligencia de Drogas. Baella llegó al a casa del narco a las 9 y media de la noche y quince minutos después se subió al coche el “Tuerto”.

El fiscal se encontró además con unas actuaciones que databan de marzo, pero de 2011, en las que Baella le informaba al juez federal que se habían iniciado actuaciones sobre el accionar de Daniel Mendoza en las que se observaron posibles transacciones de estupefacientes. El parte informativo está fechado el 22 de marzo del año pasado. Francisco Miño, el magistrado que era notificado de las novedades, archivó esa pesquisa en agosto de 2011 por falta de resultados. Para el Fiscal Federal, está claro que Baella abrió una investigación con la intención de desacreditar a Norma Castaño, una activa dirigente de la ONG Madres Solidarias quien fue filmada por un efectivo policial mientras mantenía una conversación con el “Tuerto”. Para el representante del Ministerio Público, este hecho “fue producido necesariamente a instancias del efectivo policial interviniente en forma asociada con el imputado”. En otras palabras, Baella informó al juzgado que había seguido a Mendoza hasta una dirección en la zona norte de la ciudad, donde vive castaño, sólo para registrar en video esa reunión en la que, según los dichos de la mujer, el narco preso le pidió que retire la denuncia que había presentado en el Ministerio de Seguridad y en la Justicia contra Hugo Tognoli y un grupo de oficiales superiores de la Dirección de Prevención y Control de Adicciones.

La prueba

El Fiscal Rodríguez puso probar mediantes informes técnicos que el teléfono de Baella se activó el 3 de marzo pasado en la zona de Colastiné, tuvo tres comunicaciones entrantes y cuatro salientes. El margen temporal de esas llamadas lo comprometen aún más: las comunicaciones se dieron entre las 21.38 hasta las 22.07.

Además del testimonio de Norma Castaño, declaró en la causa una ex pareja del “Tuerto” que relató que en varias ocasiones visitaban policías la casa de Colastiné. “Me daba cuenta por la forma de hablar (…) algunas veces mencionaban a Pagano o a Tognoli. Algunas veces se presentaban con vehículos policiales, otras veces con autos sin identificación, me acuerdo del Corsa color Champagne. Yo no escuchaba las conversaciones, me iba a otra parte de la casa (…) luego me separé de Mendoza pero seguía visitando a los hijos”, relató.

Para el Fiscal, Baella contribuyó y favoreció a Mendoza para eludir investigaciones del Poder Judicial y del Ministerio Público Fiscal, frustrando el avance de las mismas por omisión del cumplimiento de sus funciones en relación a un delito grave del cual tenía cabal conocimiento, con evidente ánimo de lucro y dada su condición de funcionario público.

El 20 de noviembre pasado, el comisario José Luis Baella fue indagado por el juez federal Francisco Miño. Estuvo defendido por el abogado Torres del Sel (hijo). Ambos vieron con sorpresa la profusa prueba reunida en la causa. Desde entonces, el magistrado tiene 10 días para decidir su situación procesal.

Baella se desempeñó como titular de la Dirección General de Prevención y Control de las Adicciones (ex Drogas Peligrosas) en el departamento San Jerónimo (https://galvezhoy.com.ar//2010/11/30/se-habilito-oficialmente-la-delegacion-local-de-drogas/)

 

En la foto, Baella en ocasión de habilitarse en Gálvez la oficina -hoy cerrada- de Drogas Peligrosas, en noviembre de 2010.