El Club Rotary Gálvez despidió el miércoles por la noche a la joven Katharina Buss de nacionalidad alemana, que durante un año vivió un intercambio con residencia en la ciudad de San Lorenzo y en el mes de junio finaliza su estadía en el país. Si bien en la localidad del sur santafesino hay una sede de Rotary, el club no promociona este tipo de actividades con jóvenes, por ese motivo, a través de la sede local se gestionó el intercambio internacional.

La adolescente de 16 años llegó el 20 de agosto del año y fue recibida por una familia de San Lorenzo. Allí aprendió castellano -cuando llegó no hablaba una palabra en español- concurrió a la escuela, hizo amigos y casi un año después confiesa “hay muchas diferencias entre Argentina y mi país, las costumbres, las comidas y después de todo este tiempo soy re feliz acá y tengo muchos amigos”.

Luego de su experiencia, durante su despedida en la casa rotaria galvense, la intercambista instó a todos los jóvenes a vivir la experiencia porque “uno aprende muchas cosas de la vida que no se experimentan si no es a través de un viaje de esta naturaleza”.

“Los intercambios de Rotary son muy buenos y cada uno tiene un consejero que lo acompaña todo el tiempo”, concluyó Katha, una alemana a la que le encanta el “tereré” y que prometió “volver a Argentina lo más rápido que puedo”.