Alexis, en la cima del Aconcagua.

El galvense Alexis Ceratto cumplió el sueño de muchos andinistas del mundo, al llegar al pico más alto de la cordillera en Argentina y de América, haciendo cumbre en el Aconcagua, a más de 6.900 metros de altura.

Su pasión por este deporte-aventura no es nueva, y desde hace algún tiempo, como otros galvenses, está estudiando la carrera de Guía de Montaña en la Escuela Provincial de Guías de Alta Montaña y Trekking (E.P.G.A.M.T.) en Mendoza.

“Fue una experiencia muy emocionante, ya hace varios años que estoy en esto, por lo menos cinco años, y me planteé para este año el objetivo de hacer el Aconcagua”, relató.

Sobre la preparación, relató a GálvezHOY que “en la ciudad no es fácil porque no tenemos para subir nada, pero sí mucho gimnasio, mucho correr, y mucha bicicleta… Fui con una compañera de Buenos Aires que conocí antes del viaje y llegamos bien, tranquilos, sin mayores inconvenientes”.

Alexis llegó a los 6.962 metros de altura el día 13 de febrero, tras 16 días de expedición, luego de salir alrededor temprano a la mañana desde el Campamento 3 de Cólera, que está a 6.000 metros de altura: “La noche no es fácil, no se duerme prácticamente. Salimos a las 5, nos tocó un día lindo pero con mucho frío, sentía que se me congelaban los dedos de pies y manos, pero por suerte pude seguir y llegar a la cumbre”.

Fueron casi siete horas de viaje para recorrer el kilómetro que separa el campamento del punto más alto de la montaña, lo que “fue relativamente rápido porque ya había hecho cumbre en el cerro Plata y tenía 16 días de expedición, fueron seis días en el cerro Plata (en Vallecitos) y diez en el Aconcagua, y eso es lo que me ayudó… Estaba muy confiado en mi misión y uno siempre tiene presente a los amigos y a la familia, que es lo que lo empuja a seguir“.

A la hora de llegar a la cumbre, “viví una emoción enorme… Se te caen las lágrimas, sentís mucho cansancio y frío, pero una gran satisfacción… Llegamos a las 12:45 y comenzamos a bajar a Cólera alrededor de las 14:00, y al otro día bajé desde los 6.000 metros al auto porque ya tenía ganas de volverme (risas)”.

Por estos días, Alexis sigue disfrutando y rememorando a pleno la experiencia, pero ya prepara nueva expedición, a “algunas montañas que son técnicas en nuestro país o posiblemente un viaje a Perú en el invierno”, finalizó.