El Ing. Agrónomo Eduardo Stafforini y la Ing. Agr. Carina Alvarez disertaron en Gálvez en el “Primer Foro de Medioambiente y Políticas Públicas” organizado por Fundación Integrar San Jerónimo conjuntamente con la Federación Agraria Argentina delegación Gálvez.

La reconocida pareja de profesores de la UBA brindó tres charlas para estudiantes secundarios (en el Club Atenas); otra para municipios, comunas, viveristas y paisajistas; y por último, una tercera dirigida a productores agropecuarios, ingenieros y entidades del agro (en la sede del Centro Unión Empleados de Comercio).

En sus conferencias, ambos hablaron de la importancia del suelo y en esa interacción se plantea la necesidad de cuidarlo “desde el punto de vista de la producción manteniéndolo cubierto, agregando materia orgánica, protegiéndolo del viento y de las lluvias para no perderlo, reponiendo los nutrientes que nos llevamos en cada cosecha, transitándolo con cuidado, que son pautas que aquel que está en el campo y la producción tendrían que tener en cuenta para el cuidado del recurso”.

Alvarez observó que esta atención al suelo “demanda mucho más tiempo de trabajo, y muchas veces depende de las funciones que tiene el productor, ya que también hay pautas y prácticas que tienen un costo cuyos beneficios se ven en el largo plazo y no en el corto plazo”.

En tanto, Stafforini planteó que “hay un desconocimiento de lo que realmente necesita el medioambiente desde el cuidado de las especies, que hay veces que es sumamente sencillo… Hacía referencia del Corredor Biológico que se encuentra en la Autopista Santa Fe-Rosario, cosa que en el mundo es una constante y vemos que la mayoría de rutas y autopistas tienen el césped cortado como en el patio de una casa”. En ese aspecto sostuvo que “los corredores biológicos son fundamentales para la conservación del suelo, del ambiente, de la biodiversidad del menor uso de prácticas agrícolas que son perjudiciales para el medioambiente y esto no es costoso, al contrario, es más barato… Hay ciertas cosas absolutamente desconocidas y ésa es la práctica que debemos tener nosotros en concientizar y ayudar a ver estas cuestiones a dirigentes, profesionales y a toda la comunidad”.

En ese ámbito, postuló que la cuestión está “en entender que en el ambiente hay una necesidad de integración del campo y la ciudad, que hay intereses en común en la protección del ambiente“.

Es fundamental, entendió, el desarrollo de “una política pública y lo que hace cada ciudadano en particular… Quien no entiende que el árbol es un bien común, que da sombra, transpira, y quita agua del perfil del suelo cuando hay exceso, que baja la temperatura, lo daña porque le molesta o le tapa del cartel del comercio, también es responsable de un daño al ambiente”.

Por último Stafforini reconoció que hay mucho trabajo por hacer en concientización y unificación de criterios analizando que “en Mendoza, por ejemplo, son claramente concientes de cuáles son la importancia del ambiente, la vegetación, el cuidado del agua, etc., en cambio en la pampa húmeda, donde todo crece tan natural y rápidamente, nos cuesta mucho más”.