Con motivo del fin de año, la Defensoría del Pueblo de Santa Fe brindó una serie de recomendaciones a tener en cuenta para pasar unas fiestas saludables y responsables, jerarquizando los momentos de encuentro con familiares y afectos de cada una de las personas.

 

Respetar normas de tránsito

Si en estas fiestas vas a viajar, tené en cuenta lo siguiente:

>> Respetá los límites de velocidad.
>> Si conducís, no bebas alcohol.
>> Planificá tu viaje.
>> Salí con tiempo para que el mismo sea un disfrute y arribá con tranquilidad.

 

Alimentación saludable

>> Consumí con moderación.
>> Pensá en platos alternativos, ensaladas variadas que combinen distintos tipos de vegetales.
>> Realizá una dieta rica en frutas y verduras en el resto de las comidas.
>> Recordá que el consumo de fibras favorece a eliminar el consumo excesivo de alimentos y proporciona sensación de saciedad.
>> Comé en forma pausada y respetá los horarios.
>> Bebé abundante agua.
>>Tené en cuenta que el consumo de dulces típicos de la época navideña (turrones, frutos secos) aporta una cantidad considerable de calorías.
>> Realizá actividad física. Una simple caminata de cuarenta minutos junto a un familiar o amigo te permitirá conversar en intimidad y mantenerte activo en las fiestas.

 

Consumo moderado y responsable de alcohol

Cuidate de los excesos. En estas fiestas no te dejes tomar por el alcohol.
>> Las bebidas alcohólicas consumidas en exceso modifican el estado de ánimo, sensaciones y voluntades y pueden exponernos a situaciones de intolerancia.
>> Tomá alcohol con moderación. El alcohol deshidrata, por eso es importante tomar agua al mismo tiempo.
>> Comé algo antes de beber.
>> Si bebiste, no conduzcas.

>> Cuidá de aquellos que hayan bebido.

 

No uses pirotecnia

>> Recordá que en la mayoría de las ciudades de la provincia el uso de pirotecnia se encuentra prohibida.
>> Si no estuviera prohibido, tampoco usés pirotecnia por la peligrosidad que conlleva su utilización.

La Defensoría del Pueblo de Santa Fe promueve un festejo de fin de año desde el verdadero encuentro, aquel que se produce cuando nos brindamos al otro y nos reconocemos en nuestras vivencias y afectos.