Daniela Bocassi, la artista galvense, falleció en la mañana de este jueves en Rosario, después de muchos años de lucha contra  el cáncer -iniciada en 2008-, y será despedida en una ceremonia íntima en la misma ciudad.

Daniela, que dejó Gálvez de joven para probar suerte en la actuación, tuvo la oportunidad de contar su vida en el marco del programa “A-Cerca del Artista”, que en el año 2015 la Municipalidad organizó para conocer  en profundidad las figuras galvenses que trascendieron la ciudad con su arte.

En este momento quisimos compartir aquella charla que sobre el escenario mantuvo con Oscar Félcaro, quien fuera compañero de teatro de Daniela durante muchos años, y en aquel momento recorrió sus inicios y las distintas experiencias vividas en su prolífica carrera:

“Desde chiquita mis padres me dieron bolilla y empecé en el Liceo, por un problema de pies planos quise ir a danza y eso me encantó, me fascinó!!! Después empecé a estudiar teatro por una prima que había empezado y dejó, pero me fue enloqueciendo tanto que por más que Gálvez me daba mucho y hacía muchas cosas acá, me fascinaba la tele y el cine y todavía no había nada en aquella época, por lo que me tuve que ir, pero acá me hice y me formé en todo”.

También rememoró la primera obra de teatro donde le tocó actuar con un pequeño papel: “Entraba al principio y al final de la obra. Era una mucama que leía un mensaje que le dejaba su novio el sodero y a la gente le gustaba el tono por cómo lo decía…”.

“Dani” fue una de las primeras estatuas vivientes que se conoció en el país, lo que inició cuando llegó a Buenos Aires. “Vivía cerca de Recoleta, donde vivía la hermana de Inés Savino, en los tiempos libres recorría la plaza y me ponía a mirar a un chico que yo ni sabía qué era. Y un día con el dedo me llamó, empezamos hacer amistad y me dijo si no quería hacer eso… Me encantó, es como si se tratase de tu escenario en vivo, chiquito porque es un pedestal, la devolución automática y el contacto directo con el público fue fantástico”.

A partir de allí consiguió los fondos suficientes para viajar al exterior y recorrió España, Estados Unidos, Brasil y Londres: “Recorrí todo”. A su regreso, la pantalla de Badía y Compañía le abrió las puertas a la televisión abierta. “Conocerlo fue mágico porque era un hombre tan bondadoso y generoso…”, recordó.

También se refirió a los bolos en los programas de Guillermo Francella. “Hice algo en Casados con hijos, y en Poné a Francella. Eran algo mágico, maravilloso, pero (Francella) es exigente… Era como un director, miraba cuando se terminaba de grabar una escena, decía la repetimos o qué bien que salió, y se fijaba mucho en los reidores”.

Además fue la impulsora, junto a Norberto Giménez, del Grupo de Ayuda a Enfermos y Familiares Oncológicos (Gaefo) en la ciudad, lo que motivó la organización de la charla “Miradas” y donde ella presentó su trabajo “Flores en la cabeza”, surgido “de esos momentos duros, desde donde nacían las mejores cosas, y uno tiene sólo liberar la mente y dejarla volar”.

Daniela fue una gran artista y una luchadora incansable, un ser de luz que hoy ya forma parte del corazón de todos quienes la conocieron…

 

Desde el portal web GálvezHOY, acompañamos a su hermana Analía, a su papá y a sus familiares y amigos, en este doloroso momento.