El martes por la noche en la sede del Partido Justicialista de Santa Fe, se llevó a cabo el debate sobre los puntos más importantes a modificar en el paquete de reformas tributarias y previsionales que impulsa el Gobierno Nacional.

El Panel Económico estuvo integrado por Alberto Papini, Francisco Sobrero y Maria Eva Bellini. En tanto, el panel que hace a las cuetiones legislativas lo integraron los Diputados Provinciales Germán Bacarella, Leandro Busatto y Patricia Chialvo. Además se hicieron presentes el Presidente del Partido Justicialista Ricardo Olivera, y Juan Manuel Pucinelli, Secretario General de la Departamental La Capital.

Durante el debate se expresó que “la aprobación de la reforma tributaria se lograría con los votos de diputados que responden a diferentes gobernadores, presionados con el Pacto Fiscal, salvo el gobernador de San Luis Alberto Rodriguez Saá. Las modificaciones a nivel nacional, que conllevan su correlativa reforma en los sistemas tributarios provinciales, significan en la mayoría de sus puntos un golpe al bolsillo del trabajador y un traspaso de recursos a los sectores de mayor poder adquisitivo, entre ellos grandes empresas nacionales y extranjeras. A modo de ejemplo podemos citar el aumento de impuestos internos que recibirán bebidas gaseosas y alcohólicas que forman parte del consumo habitual de todos nosotros. La reducción de impuestos a productos tecnológicos, beneficiados además por la apertura de importaciones en detrimento de nuestra industria nacional, la reducción de las cargas patronales, la reducción de la alícuota de los impuestos a los autos de alta gama, o la reducción del impuesto a las ganancias corporativas, son la señal palmaria de cómo las empresas y la clase alta son los mayores beneficiaros de esta reforma”.

Respecto a la Reforma Previsional que ya tiene media sanción del Senado Nacional, se sostuvo que “ataca directamente uno de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad que son los jubilados, principalmente aquellos que tienen como único ingreso un haber mínimo. La principal modificación es sobre la fórmula en base a la cual se calcula el aumento de los haberes jubilatorios, que rondará en la mitad del porcentaje que debería actualizarse con la fórmula actual. Según el gobierno la actualización por plazos más cortos y según el índice de inflación, mantendría el poder adquisitivo de las jubilaciones. Lo que se oculta que el aumento será un 50 % menor al que debería hacerse con la fórmula actual, y que la canasta básica para jubilados se mide con la inflación de otros productos a los que integran el IPC tradicional. De prosperar esta reforma nuestra Provincia perdería anualmente, unos 7 mil millones de pesos en el mercado interno, y a nivel nacional el gobierno dejará de pagar unos 100 mil millones de pesos que serán destinados al PAGO de intereses del ENDEUDAMIENTO CADA VEZ MÁS ACELERADO DEL GOBIERNO NACIONAL”.

Es por ello que se expresó desde este espacio político que están “dispuestos y abiertos a un debate serio, poniendo a disposición propuestas alternativas que no conlleven un PERJUICIO PARA LOS TRABAJADORES Y JUBILADOS, que son los sectores que más han sufrido el AJUSTE desde finales de 2015 a la fecha, el cual se destina a cubrir vacíos generados por la quita de impuestos a los sectores más poderosos, junto al terrible endeudamiento y la emisión monetaria”.