Pronto a cumplir los 15 años, el Hogar de la Tercera Edad sigue llevando adelante una labor importante en Gálvez no sólo por su tarea interna sino también por el trabajo en la comunidad.

En estos 14 años Andrea Ferrero, directora del establecimiento, sostuvo que “hemos tenido un importante recorrido, cuando iniciamos era sólo para personas autoválidas y en estos momentos tenemos una habilitación diferente porque lo estamos haciendo con residentes con mayor dependencia”.

Ello se logró a partir de “modificar el sistema de trabajo y de la organización de los profesionales y del personal”. Son treinta los lugares habilitados y restan tres para ocupar en los próximos días: “Tenemos bastante movilidad de residentes porque desde hace unos años llegan personas en forma eventual, es decir que hacen una recuperación en el lugar y después se vuelven a ir, y en este momento estamos haciendo los exámenes de ingreso, que se cubre inmediatamente porque la lista de espera es importante”.

Para Ferrero también se fue cumpliendo el objetivo de inserción en la comunidad. Primero a través de las actividades con las escuelas e instituciones que concurren a conversar con los residentes -en estos días estuvieron ex combatientes de Malvinas-, pero también mediante la capacitación del personal de los demás geriátricos. “Desde que se abrió el hogar hemos proyectado la capacitación a la comunidad, y siempre hemos tenido muy buena respuesta del personal del resto de los geriátricos y se asesoró a otros geriátricos en infraestructura y funcionamiento cuando nos lo han requerido”, explicó.

Por último cabe señalar que en la actualidad son 20 personas las que integran la planta de trabajo y seis profesionales que controlan y ayudan periódicamente a los residentes, como ser un profesor de Educación Física, una terapista ocupacional y el personal médico  entre otros.