A partir de una actividad organizada por los integrantes del Consejo Escolar de Convivencia de la Escuela de Comercio Nº 44, durante tres semanas la institución educativa estará recibiendo a los alumnos de los 7º grados de todas las escuelas primarias de la ciudad.

Programados por talleres, todos los participantes interactúan en el proyecto “La diversidad nos enriquece”, dentro del marco del programa Promotores Comunitarios. Cada taller se divide en tres etapas que abarcan diversos temas como la diversidad, los prejuicios y la discriminación.

En las actividades, los chicos van expresando ideas junto a los integrantes del Consejo Escolar de Convivencia, quienes son los encargados de dirigir el debate que se genera mediante disparadores que en todos los casos son videos o canciones a partir de los cuales se empieza a realizar análisis sobre las distintas situaciones que se van presentando esas problemáticas.

“Lo que estamos detectando es que los chicos del último año de la primaria que nos están visitando están muy motivados con el tema de las actividades, sobre todo porque tienen la libertad de opinar como ellos quieran, conforme a como realmente sienten y eso nos ayuda a nosotros a reprogramar futuras actividades para luchar contra este flagelo que es el que nos está movilizando como lo es la discriminación”, comentaron a GálvezHOY los organizadores. En ese sentido entendieron “dentro de cada grupo se designan moderadores y escribas -que son los mismos chicos de 7º-  y al sentirse responsables de la actividad y que la producción será de su equipo y al tener que defender la postura de su equipo, hace que realmente haya un pensamiento común y reflexivo”.

 

Trabajo del Consejo: “La idea es plantar una semilla”

Este proyecto comenzó hace un mes atrás con una primera actividad que se hizo en los colegios, “de ese primer encuentro nos nutrimos de los obstáculos que se podían presentar para el desempeño de la actividad, y este segundo encuentro es una proyección de la primera a partir de la cual se hará un análisis y vamos a programar futuros trabajos”, explicaron los responsables. Y afirmaron: “La idea es plantar una semilla y que los chicos repiquen y se lleven material para que puedan continuar trabajando con sus docentes”.

Con un lema que los identifica, “Yo soy como soy, vos sos como sos, construyamos un mundo en el que sin dejar de ser pueda ser yo, en el que sin dejar de ser puedas ser vos pero que juntos podamos encontrar un nosotros”, durante tres semanas el Consejo de Convivencia recibirá a todos los alumnos de los 7º grados de todas las escuelas de la ciudad.

Después de una intensa mañana compartida, cada uno de los alumnos de 7º se fue con un certificado de asistencia. Pero junto a esa constancia, cada uno se llevó la experiencia vivida durante toda una jornada junto a sus pares de la escuela secundaria. Jóvenes que trabajan día a día desde su lugar, aportando su labor con el entusiasmo propio de la edad, la frescura característica de la adolescencia y comprometidos con el deseo de vivir en un mundo mejor.