El rafaelino Efraín Colombo, cerró este jueves por la noche la velada que dio marco a la inauguración de la primera etapa de la pavimentación de Avda. Circunvalación Interna, con canciones “que tienen que ver con el camino emprendido ya hace un tiempo y que forman parte de mi primer disco, De la esencia a canto, canciones de Libertad y misterio, mi segundo disco,  y canciones nuevas que van surgiendo de nuevas ideas y nuevos horizontes”, explicó el cantante, quien sumó además en algunos temas al galvense Facundo Larrieta.

Santa Fe como provincia, tanto sus senadores, diputados como el gobernador, están proyectando la cultura folklórica santafesina -entendió Colombo-, y lo digo a horas de que se presente la delegación santafesina en Cosquín con el homenaje a Los Trovadores… Yo creo que así como en algún momento se han dicho cosas negativas, hoy creo en la proyección de los artistas que formamos parte de la agenda cultural de Santa Fe y tenemos que estar conformes porque cada día se tienen más en cuenta aquellas propuestas que tienen que ver con la identidad del pago”.

Esta difusión de lo nuestro, también hace al crecimiento personal y profesional del artista: “Lo dijo el poeta grande, `se hace camino al andar`, hubo artistas que trazaron el camino como Orlando, Morelli, Julio Migno, el mismo Pedroni, y hoy uno refleja la esencia del hombre de este lugar. Estoy muy contento porque desde diciembre fueron surgiendo muchas cosas lindas… Hoy estoy viajando mucho a Uruguay, y cuando surgen nuevos escenarios que pisar, siempre uno quiere renovarse porque eso algo quiere decir, me sorprende mucho el éxito en ese país, porque yo subo al escenario y canto que soy de Santa Fe, y entiendo que el uruguayo es un pueblo con mucha identidad, pero al que le gusta recibir cosas nuevas”.

En lo personal, Efraín se asume “realizado como artista aunque uno siempre quiere más, porque la vida es un eterno aprendizaje. Hoy me encuentro siendo papá por primera vez, y la primera hija, el primer retoño te hace escribir más, te hace estar más tranquilo (“porque a veces es uno mismo el que ignora la conciencia”, dice Rojas), y los hijos te hacen mirar cada vez más para adentro”.