“Acá en Gálvez, el Poder Ejecutivo, que es la municipalidad, no le da la respuesta al vecino al no cumplir o llevar adelante las ordenanzas que se realizan en el Concejo. Y no sólo eso, sino que además desoye la cantidad de innumerables minutas que formulan los concejales por los problemas de la gente”, sostuvo este jueves el Dr. Leonardo Diana, en su último contacto con la prensa previo a las elecciones del domingo sobre el rol de Concejo, órgano al que aspira renovar su banca.

Estamos ante un Concejo Deliberante que ha sido vapuleado, o ninguneado durante estos últimos años, ser concejal en Gálvez no es solamente ocupar una banca, sino es por ejemplo como me pasó a mí en el 2013, no cobrar por casi dos años… Ser concejal en Gálvez es también tener la valentía suficiente para enfrentar a un grupo de violentos y golpistas como pasó el 1º de febrero de este año, en el cual un grupo de municipales dirigidos por un dirigente gremial violento, intentó irrumpir en el Concejo y tomar de forma antidemocrática esta institución haciendo querer valer sus derechos por sobre los intereses de la comunidad”, añadió, reconociendo empero que “en estas últimas presidencias, como la José Ferrero, o la de Alicia Vuelta, se ha logrado imponer la figura del deliberativo en la opinión pública, se ha logrado traer espectáculos culturales, o ensamblarlo con otras instituciones de la ciudad”.

El municipio actualmente respira gracias al proyecto provincial que representamos mediante el Frente Progresista“, dijo respecto a cómo ve la municipalidad hoy, “por aportes de coparticipación y dinero de otros conceptos… Yo creo que cuando el municipio se deje ayudar institucionalmente y no se deje gobernar por gremialistas violentos, va a poder equilibrar sus cuentas. Su personal debe jerarquizar la carrera pública, y se deben hacer de inmediato concursos públicos para ocupar vacantes: lo que pedimos es que no haya un ingreso innecesario, desmedido cuando hay fechas electorales como ha pasado, lo que decidimos bloquear este año votando la ordenanza de congelamiento de vacantes, cosa que derivó después en un gran escándalo y un intento de toma institucional”.

En ese tren, también se refirió a la obra pública: “Las únicas obras que se ven últimamente en la ciudad, también corresponden al proyecto del Frente Progresista en la provincia: todo el mundo puede ver el primer tramo de la Circunvalación interna, el centro de salud de Barrio Ideal, o también los planes de vivienda en calle Matorras que ya están totalmente dotados, o los de calle 9 de Julio en vías de desarrollo, o las veredas del Jardín Nucleado, o las veredas que se realizaron con aporte provincial alrededor de la Federación de Bomberos, todas obras que es destacable que se hayan realizado porque la ciudad cuenta con un intendente de otro color político, primando la necesidad de los vecinos“.

Respecto a los servicios, habló de “déficit” y de “una deuda muy grande” para con los barrios, mencionando “lo que nos dice la gente: falta de limpieza en las calles, falta de un plan de mantenimiento de calles de tierra, o también podemos nombrar un sistema de recolección de residuos totalmente obsoleto, porque tenemos bolsitas, Pasadena y descartes, cuando ya en las ciudades grandes se está haciendo recolección diferenciada que intenta hacer una recuperación de ese reciclado. Nosotros estamos lejos de eso, como se puede ver en las montañas de basura a la vera de ruta 80”.  “Personalmente”, aseguró, “creo que con el personal y la maquinaria que hay, se pueden hacer las cosas distintas, con esquemas de trabajo eficientes“.

Diana planteó asimismo el proyecto de pavimento articulado que ya impulsó en 2015, en ocasión de postularse a la intendencia: “Hay calles en condición de inequidad respecto a otras zonas: intransitables en días de lluvia como los que vivimos. La solución está en la propuesta del pavimento articulado, para llevarlo a la mayoría de los barrios que cuentan con calles de tierra, y la mayoría cuenta con cordón cuneta también, una gran ventaja para colocarlo, con una técnica constructiva rápida, que vale un tercio del hormigón, da trabajo y genera equidad”.

Finalmente, resaltó: “Quiero un Gálvez en que las cámaras que se pusieron funcionen, que no sean adorno navideño sino parte de un centro de monitoreo donde haya gente mirando las 24 hs., conectado con Bomberos, con la policía, con el 107, con inspectores municipales… Quiero una ciudad integrada, con sectores que no queden aislados cuando llueve, una ciudad con los vecinos que gestionen su obra pública mediante la ordenanza que fue vetada el año pasado, la de INICIATIVA PRIVADA, y no esperar a los tiempos de la municipalidad y los altos costos de obra pública. Quiero una ciudad con controles, no como el centro el fin de semana que es tierra de nadie, y hablando del centro, estamos haciendo una ordenanza para esos inmuebles sin uso para identificar a sus propietarios y que lo pongan en condiciones para revalorizar el centro… Y quiero una ciudad que dé oportunidad de desarrollo a la juventud: que los jóvenes se queden acá, en su lugar, para sacarlo adelante”.