“Vencer la desnutrición, para alcanzar el desarrollo” es el nombre de la charla-taller que dictó este lunes el Lic. Gastón Vigo Gasparotti en la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario, convocado desde la Secretaría de Desarrollo Social y Salud del Municipio local.

El disertante, funcionario de la Fundación Conin y coautor (junto al reconocido Dr. Abel Albino) del libro “Así se combate la desnutrición”, subrayó que “desde Conin se busca transmitir la experiencia obtenida de 44 años de abordar la pobreza y la desnutrición, con una metodología que comienza en Chile, donde logramos terminar con el flagelo. En Argentina estamos en 18 provincias con más de 100 centros, y creo que lo que podemos transmitir es un modelo exportable a cualquier lugar del país y contra un flagelo que hoy en el tercer milenio no tiene razón de existencia “.

A lo largo de estos años, el trabajo de la Fundación “logró recuperar a 136 mil chicos y actualmente hay más de 6 mil niños para poder salir en la lista, a esa época escolar con un cerebro intacto y con posibilidades de una vida plena”. Para lograrlo, se debe hacer “un abordaje integral a la problemática social que da origen a la extrema pobreza… En los centros Conin la madre se convierte en el principal agente sanitario en los distintos programas de educación para la salud, educación nutricional, lactancia materna, jardín maternal, jardín infantil, estimulación temprana, escuela de oficios, programa de educación agraria, inmunizaciones, alcoholismo y se empieza a trabajar mancomunadamente con el gobierno para hacerle entender que la falta de cloacas y agua potable, luz eléctrica y vivienda digna también perjudica a los niños“.

Vigo Gasparotti sostuvo que el desarrollo cerebral “es fantástico… Es mágico y es cruel, porque no acepta deudas atrasadas”, por lo que consideró que la etapa “clave para intervenir y no generarle daños en lo mental es en los primeros mil días, incluso desde la gestación, con los 270 días de embarazo, y los 730 días del primer y segundo año… Eso se logra con un 50 por ciento de estímulo y 50 por ciento de alimentación, es decir, con un vaso de leche y un beso en el cachete“.

¿Cuáles son las consecuencias de no recuperar la desnutrición del niño en el único tiempo posible? “Los problemas serán psiquiátricos, anatómicos, funcionales, bioquímicos, eléctricos y un bajo coeficiente intelectual —en promedio 70— que llevarán a tener malos resultados académicos (en un territorio donde el analfabetismo alcanza a 600 mil personas y sólo el 30% de los universitarios se gradúan), que se traducirán en un posterior abandono de los estudios y una vida condenada al subempleo o desempleo y, cuando no, lisa y llanamente a vivir bajo el asistencialismo perpetuo”, entiende el funcionario de CONIN.

Respecto a la situación en Argentina, entendió que “estamos en problemas” y apoyó esta consideración con el último informe del observtorio de la Deuda Social, del Indec, y de la propia Fundación, que “concluyeron que el 48 por ciento de los chicos de 0 a 14 años son pobres, casi uno de cada dos”, por lo que instó a “accionar rápido, porque hay una etapa crítica para trabajar mucho para que ese chico no quede con una discapacidad invisible“.

Por último, expresó su satisfacción porque los gobiernos municipales “están abordando la problemática de la desnutrición y vamos sumando voluntades… Firmamos un convenio con el gobierno nacional, con el gobierno de Salta, con el de La Rioja, próximamente con el de Corrientes, y que esperamos también firmemos en la ciudad de Gálvez. En este tema somos fundamentalmente argentinos, no podemos estar divididos”.