Juan Marcos Aviano, director ejecutivo del Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor (CESYAC) de Rosario.

El 15 de marzo de 1963, el presidente de EE.UU., John F. Kennedy, pronunció un discurso ante el Congreso en el que se refirió a los derechos de los consumidores. Años más tarde, el movimiento de consumidores comenzó a celebrar cada 15 de marzo el Día Mundial de los Derechos del Consumidor para aumentar la conciencia mundial sobre estos derechos.

“En ese discurso hay expresiones y dificultades que hoy están más vigentes que nunca para todos los consumidores a nivel mundial”, expresó Juan Marcos Aviano, director ejecutivo del Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor (CESYAC) de Rosario, en una nota registrada en la mañana de “El Tren de la 105” que se emite de lunes a viernes por FM 105.3 de nuestra ciudad.

El Día Mundial de los Derechos del Consumidor fue celebrado por primera vez el 15 de marzo de 1983, y desde entonces ha sido una ocasión importante para la movilización de la ciudadanía por sus derechos.

“En Argentina está acentuada la cultura de la queja, lo que no significa que tengamos la cultura del reclamo…”

 

Con el paso de los años, “los consumidores van ejerciendo sus derechos, pero en Argentina está acentuada la cultura de la queja, lo que no significa que tengamos la cultura del reclamo… Los argentinos nos quejamos de todo. Nos quejamos del tránsito, nos quejamos del colectivo, del taxi, de la luz, del agua, de que el paquete de yerba si lo pesa, pesa menos de un kilo, ahora el reclamo no lo hacemos”.

Es así que se tiene que trabajar para “instalar la cultura del reclamo y que nosotros decimos es ejercer nuestro derecho, hasta incluso tener la obligación de ejercer nuestro derecho a la información… La información es lo que nos va a resolver y a prevenir los problemas más adelante en la compra de un bien o en la contratación de un servicio”.

Es por eso Aviano habla de “consumidor inteligente” al describir que todos “nos tenemos que informar antes de decidir, actuar si hubo problemas y continuar el reclamo hasta el final”. Ahí es donde planteó otra cuestión: “Vemos permanentemente en nuestra oficina no gubernamental de consumidores, que se acercan, nos traen sus problemas y luego no continúan su reclamo porque no tienen la documentación o desisten en el medio porque hay que hacer un trámite o que ir a una instancia superior“.

Asimismo dejó en claro que “tenemos todo organizado como para que el reclamo se presente y se termine… Y en un 90 por ciento, o más, las respuestas son al favor del consumidor, pero hay que dedicarle su tiempo“.

 

La medición del IPC

Desde el CESYAC tienen la responsabilidad de medir el Indice de Precios del Consumidor (IPC) de Buenos Aires (en los últimos dos años) y Rosario (desde hace ocho). “Relevamos los gastos de consumo que se da en una familia tipo y lo analizamos de un mes a otro”, explicó.

Los últimos datos medidos reveló que una familia tipo “para el mes de febrero en Rosario necesita de 28.913 pesos para poder vivir en el mes; y en el caso de la Capital Federal 41.911 pesos, porque allá los gastos de servicios son más importantes”.

En esta canasta de referencia se divisó un incremento “del 2.5 por ciento en Buenos Aires, similar a la del INDEC, y en el caso de Rosario del 1.84 por ciento porque no corrieron los aumentos del transporte”.

También reveló que la variación anual fue en Rosario del 23 por ciento y en caso de Buenos Aires del 28, “muy por debajo de la intención del Gobierno Nacional de ubicar las paritarias en un 15 por ciento… Además nosotros lo analizamos desde el punto de vista del consumidor y acá una clara decisión del Gobierno Nacional, que se ve reflejada en el Gobierno Provincial, que es el incremento de los impuestos y servicios a nivel tarifa por encima de cualquie actualización paritaria”.

Aviano manifestó su preocupación porque “el Estado te quiere aumentar el 15 por ciento de sueldo, después te aplica un 40 por ciento la luz, un 50 por ciento el gas, el 35 por ciento de los impuesto, me parece que está a las claras de lo que se quiere es achicar el gasto y no seguir promoviendo el consumo”. “Me parece que estas recetas las conocemos y este año va a ser un año muchísimo más complicado que el anterior, pero con un índice inflacionario más bajo por el achicamiento del lado de la demanda”, concluyó.