“Lo único que nosotros queremos saber es qué le pasó a Emi”. Así comenzaba su discurso Juan Pablo Arri, único orador y hermano de Emiliano, fallecido en el boliche ON CLUB de nuestra ciudad el pasado domingo.

En medio de su dolor, Juan confirmó a la prensa que la próxima semana la familia se va a presentar como querellante en la causa, y ante la multitud que se acercó este viernes en la tarde-noche al frente de la disco, repitió una y otra vez “Justicia”, “Justicia”, “Justicia”, mientras los asistentes se sumaban a su pedido en viva voz.

Poco antes de las 19, horario en que estaba realizada la convocatoria, la gente se iba sumando, y sumando. Con Belgrano cortada en la esquina con Sarmiento, centenares de galvenses que pedían esclarecimiento de los hechos se unieron de a pie a la familia, a los amigos, a los conocidos de Emiliano, que con pancartas y carteles, salieron a la calle, al centro y en forma pacífica, a exigir la verdad. También hubo muchas velas encendidas, velas que eran luz para Emi y que fueron colocadas de a una en las ventanas y puertas de ON CLUB junto a una foto del joven fallecido.

“Lo que nosotros sabemos es que mi hermano vino cambiadito, facherito, a divertirse a este lugar y salió muerto en una bolsa negra. No sé que pasó, tengo un montón de preguntas. Me entero a las siete de la mañana, y no sabía si era mi nene, mi padre, mi hermano, no me avisaron, no sé… Pido explicaciones y justicia”, dijo Juan Pablo: “Todos queremos”, se escuchó por ahí. “Papás, mamás, les pido que tengan cuidado, que acá atrás corren peligro, tengo muchos testimonios de chicos que fueron golpeados y maltratados por esta gente, que todavía no tengo bien en claro quiénes son”, agregó.

Vamos a tratar que este boliche quede clausurado, los concejales sacaron una petición, buscarle la forma legal, tal vez para la municipalidad tampoco es fácil, no soy abogado, no sé, y si sigue abierto, no dejen venir a los chicos, porque en la ciudad no tiene que pasar esto. Hay que protestar, reclamar, defendámonos, cuidemos nuestra ciudad, y quiero saber quiénes son los dueños del boliche, en la habilitación municipal figura un señor Teglia, pero nadie me vino a dar explicaciones, absolutamente nada, y hay un supuesto dueño llamado Osvaldo Bernardi (del cual se escuchó un audio) de la ciudad de Santa Fe, que aparentemente puso dos señores, con una sociedad que todavía no está conformada”, aseguró después, para plantear: “Nosotros nos criamos acá, laburamos acá, él salía a vender la pastas a las ocho de la mañana, y qué pasó, y qué hizo mi hermano para que sea agredido por cinco personas, todos arriba de su cuerpo. Claro que no lo mató un golpe mortal, se imaginan su susto, la desesperación… cuando tenemos mucha gente que nos dice que cuando te llevan para el guardarropas y no para afuera, hay un pasillo ahí, todos los nenes saben, ahí no hay cámaras, no hay nada…“. “Acá estoy hermanito, cómo estuve siempre, y quiero justicia para mi hermano”, finalizó.

Y llegó entonces el momento de los abrazos, de la contención, de las muestras de cariño para con sus íntimos, de galvenses de miradas al vacío, de no saber qué o cómo hacer… Y pasada una hora de la concentración, muchos aún acompañaban a los allegados a Emiliano Arri en el lugar, “unidos por Emiliano, unidos por la verdad”.