Una nueva convocatoria, pacífica, reclamando “Justicia por Emi”, se volvió a realizar este viernes por la noche frente al boliche “On Club”, donde Emiliano Arri falleciera el pasado 24 de septiembre.

Con pancartas y afiches que rezaban “basta de violencia”, “prohibido olvidar”, “la verdad no se mata” o “Luchamos por Emi”, vecinos de Gálvez se volvieron a congregar para reclamar el esclarecimiento de lo ocurrido en esa fatídica noche.

Su hermano Juan Pablo fue quien tomó el micrófono para agradecer “a toda la comunidad que sigue apoyando, sigue de cerca este caso, pidiendo Justicia; a los amigos incondicionales de Emi que me llaman, preguntan cómo estamos, siempre dándonos una mano; a las autoridades de la ciudad, a los concejales, al intendente, a diputada, diputado, senador, al gobernador (Miguel Lifschitz)… Hemos logrado un paso, el cierre del boliche, que no vuelva a abrir, estamos pidiendo Justicia“.

Juan Pablo también se dirigió a los jóvenes, quienes “tal vez no van a tener dónde divertirse por un tiempo, y a los papás y mamás les digo que no los dejen salir afuera, no quiero que por esto les pase algo en la ruta, pero no podemos permitir que nos pasen estas cosas a los galvenses, porque estamos aquí para lo que le pasó a mi hermano no le ocurra a otra persona”.

En su discurso a los presentes, instó a “cuidarnos y que nos fijemos quiénes van a ser los dueños de la noche de la ciudad, qué empresario, o comerciante, que se va a hacer cargo cuando abra otro boliche… Qué gente se va a hacer responsable de nuestros hijos ahí adentro, que no sean unos loquitos que les guste golpear a las personas”.

También se dirigió al fiscal (Jorge Nessier) esperando que “lo ilumine Dios, que le abra los ojos, que investigue… Sé que estuvo en Gálvez y que estuvo consultando si mi hermano era violento, como investigando a la víctima. Quiero que impute a quién tenga que imputar”.

Juan Pablo pidió “que paguen los asesinos de Emiliano. Y digo asesinos, porque días después de lo que le pasó fui a hablar con el médico que  atendió a mi hermano para agradecerle porque me marcó lo de las esposas, los golpes, y cuando me siento a hablar me cuenta que ingresó muerto y cianótico. Me mostró una foto de una persona cianótica y me explicó que el cuerpo blanco y su cara y cabeza morada, con petequias en la boca, que sólo se da si es que fue asfixiado por el cuello o por un aplastamiento de tórax”.

“Yo voy a seguir sentado acá, cómo un símbolo, reclamando Justicia por mi hermano”, concluyó Arri.

Finalmente, hablaron los amigos de Emiliano, y confirmaron que “todos los viernes estaremos aquí, frente al boliche, aunque sea un ratito, para pedir Justicia, y que esta causa no se olvide”.