Compartimos con nuestros lectores, la carta que nos hace llegar una vecina de la ciudad: 

 

“Mi nombre es Ana Marisa Quevedo, hoy escribo para contar la situación que nos toca vivir por la imprudencia cometida por una persona al volante.

Mi marido Marcelo Ariel Montenegro fue atropellado el 29 de noviembre de 2017 en la esquina de Falucho y Alberdi por Nicolás Montez quien conducía la camioneta de su padre Hugo Montez.

Marcelo muy grave fue trasladado a Santa Fe en donde le diagnosticaron: fractura en el omóplato derecho, coágulo y líquido en el pulmón derecho, complicaciones en los riñones y lo peor la fractura en la 4a y 5a vértebra. Luego de estar internado por más de 50 días y recibir dos cirugías, nos espera una larga y dura rehabilitación que puede llevar dos años.

Quiero contar que mi marido es albañil, sostén económico de mi familia, hoy en día se encuentra incapacitado de trabajar por lo que en mi hogar la situación es bastante complicada, más hoy debido a la situación del país. Desde el 29 de noviembre nosotros nos hicimos cargo de muchos gastos, ya que NICOLAS MONTEZ, ni el SEGURO se hicieron cargo de semejante daño. Nadie de esta familia se acercó, jamás ni siquiera a preguntar por la salud de mi marido.

El daño moral, físico y psicológico y económico no fue sólo hacia Marcelo mi marido sino también a mis hijos, dos menores de edad, que viven de su padre. Nuestras vidas fueron robadas en dos segundos. Por eso invito a NICOLAS MONTEZ a que vea los que es un día nuestro y así poder contarle lo que sufren mis hijos, contarle que mi hijo Juan no comía, mi hija Ana lloraba todo el día, no es justo causar tanto sufrimiento y desaparecer. Porque acá no rompió una moto solamente sino una familia… mi familia. Son muchas las cosas que tendría que escribir pero estaría horas y horas relatando el sufrimiento que padecen mis hijos, mi marido y toda absolutamente toda mi familia.

Con la fuerza de Dios estoy segura que vamos a salir adelante, pero vos como ser humano NICOLAS MONTEZ, tenés que hacerte cargo, no desprecies la vida ajena. Espero que te puedas perdonar para poder ayudarnos. Te dejo esta frase que te puede ayudar: DIOS SIN TI SIGUE SIENDO DIOS, PERO TU SIN DIOS NO ERES NADA.

POR ULTIMO QUIERO AGRADECER A FAMILIARES, AMIGOS Y A TODAS LAS PERSONAS QUE NOS AYUDAN DIA A DIA SIN DEJARNOS CAER.

GRACIAS A TODOS…

ANA MARISA QUEVEDO
DNI 27.101.815

 

 

 

 

 

 

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