Una vez más y por segundo año consecutivo los clubes Barrio Oeste y Santa Paula presentaron “El Superclásico de la Alegría”, la edición 2018 de los Carnavales galvenses en Avenida de Mayo. Aunque un día después de lo programado porque el mal tiempo impidió la realización en la noche del domingo, al ritmo de bombos y redoblantes, los coloridos estandartes le imprimieron el sello de carnaval a la avenida que, por costumbre, una vez al año se convierte en ocasional corsódromo.

La apertura de la noche, que contó con la conducción de Javier Alarcón y Natacha Godoy, estuvo a cargo de la Murga de la Escuela Especial N°2041 con su “Derroche de Alegría”. Bailando con ilusión, los murgueros recibieron el aplauso del público “derrochando” entusiasmo a su paso. La agrupación estuvo acompañada por el espectáculo circense de la ciudad de Santa Fe. Zancos, malabaristas y payasos se hicieron presentes en los Carnavales 2018 con la magia del circo.

Luego fue el momento de la Comparsa Akainik Guazú llegados desde la ciudad de San Jorge con todo el despliegue de ritmo y color. Y coronando “el Superclásico de la Alegría” llegaron los galvenses de la Comparsa Cristal que con 18 años de trayectoria recorrieron Avenida de Mayo con todo su esplendor.

Luego del desfile de comparsas, el jurado integrado por Betiana Cristallini, “Pato” Riquelme, y la reina de los Carnavales Rocío Lombardo, fueron los encargados de elegir a la mejor pasista de la noche, que resultó electa Joana Citzia de Comparsa Cristal. En cuanto a la mejor Batucada 2018, los jueces decidieron que la mejor fue la de la Comparse Akainik Guazu de San Jorge. También el jurado realizó una mención de honor a la murga “Derroche de Alegría”.