(Especial para GálvezHoy, por J.P.Piccolo).- El domingo 4 de noviembre de 2012 no será uno más, será el día en que el más insensible de los mortales hizo una mueca de tristeza. Otros dirán que no debería ser tristeza sino orgullo de que un grupo de personas no olvide a los que ya no están, como así también se acuerden de los que están y han hecho mucho por muchos.

Francisco Pancho Piccolo, Adrián Bocha Gavatorta y Abel Chiche Traggiay tienen sus merecidos y fundamentados reconocimientos. En la jornada previa a la 12º Fecha del Certamen Argentino de Motociclismo que se corrió en Gálvez, los integrantes del Urquiza Motor Club conjuntamente con los dirigentes de la Regional 4º de Motociclismo y las autoridades locales, realizaron un homenaje a tres figuras del deporte motor galvense.

Se instauró el nombre al predio Francisco Pancho Piccolo, tal cual se lo conocía al Circuito, y en un cerrado aplauso se recordó a uno de los primeros y exitosos pilotos que dio Gálvez a nivel nacional.

Luego llegó el momento de la alegría mezclada con el llanto de la satisfacción. Fue reconocido el preparador mecánico Abel Chiche Traggiay por su trayectoria y sus logros. El nuevo palco del circuito llevará de ahora en más el nombre de “Chiche” Traggiay. Emocionado hasta las lágrimas, Abel agradeció a todos y, aunque al principio le costó hablar de la emoción, pero terminó efusivo gritando “Viva el deporte motor, viva el motociclismo, viva el CAM”.

Luego llegó el momento de esa inevitable sensación de vacío que genera el espacio que alguien dejó entre nosotros. Pero algunos se van y dejan un espacio más grande que otros. Eso nos dejó el “Bocha” Gavatorta. Fue tan grande su persona como tan grande el dolor. Inevitablemente llegó el instante en que su personaje superara a la leyenda y un día su nombre quedará grabado.

Ultimo ganador en Graduados en la misma pista que hoy lleva su nombre. El silencio del mediodía se quebró con las palabras de Capi Domínguez en el micrófono y en cada silencio del locutor un sonido de melancolía, algunos al principios y otros al final no pudieron evitar recordar con una lágrima la ausencia del “Bocha” y aún más sus hijos, su esposa, sus amigos… Imposible no emocionarse…