Marcelo Aimaro, de MEPROLSAFE; sostuvo que preocupa la importación de lácteos.

 

La importación de lácteos preocupa a los productores de la región a partir de que “en reuniones en Buenos Aires los industriales ya lo manifestaban en el mes de febrero tras el ingreso no sólo de manteca sino de otros lácteos, como quesos que no se fabrican en Argentina, de lugares donde se subsidia a la producción”, fue el planteo que hizo público esta semana Marcelo Aimaro, secretario de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe, “y vamos camino a comprar leche también”, resumió.

El productor expuso su preocupación porque “se trata de una competencia desleal y en las góndolas no se logra lo que se dice que lo traen para bajar los precios… Al contrario, los productos siguen aumentando y lo vemos mes a mes“.

En ese ámbito advirtió que hasta el momento “se importó alrededor de 400 mil kilos de manteca y no tengo exacto lo que se ha importado en queso”, aunque desde el Observatorio Santafesino se informó que por ejemplo que el queso azul pasó en dos años (de 2015 a 2017) de 70 kilos a 9.607, y el tipo crema, de 23.794 kilos a 209.205.

“No hay una política lechera y esto sumado a una fuerte crisis por la inclemencia del tiempo, ya venimos de tres crisis hídricas, hizo que la producción cayera de 8 millones de litros a no más de 5 millones”, dijo, reflejando que “la producción está inmersa dentro de una crisis, y si bien el precio algo ha aumentado, no se compensa con la falta de producción… No hay que olvidarse que la provincia de Santa Fe está en un 60 por ciento de lo que producía el año pasado”.

Además sostuvo que la situación de SanCor C.U.L. también afecta porque “es una firma muy importante que sale del mercado, no hay competencia en la producción y nos pone un techo”.

El productor recibe 5,5 pesos por litro de leche mientras que el consumidor la paga entre 20 y 25, estimó el secretario de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe, y remarcó que la comercialización de productos se queda con una porción mayor del negocio que quien la genera.

Aimaro recordó que en Santa Fe se perdieron 500 tambos en los últimos años y esa situación “ha elevado el precio de la manteca” y “perjudica a los dos eslabones más débiles: los productores y los consumidores”.