El Concejo Municipal reconoció este jueves, a dos personas que con el paso de los años se transformaron en estandartes de su profesión.
En primer lugar, ya sobre las últimas sesiones de la anterior conformación del HCM, se resolvió entregar un reconocimiento a Héctor “Genaro” Robledo, quien con 84 años de vida, cumplió 70 años de profesión: repara, aún hoy, y como nadie, balones de fútbol y pelotas de básquet y voley.
Y en segundo término, el actual legislativo resolvió hacer lo mismo con Bar y Confitería Prus, de Antonio Prus, tradicional local que el domingo cumple 50 años de su fundación. En la declaración acerca del tradicional bar, que surge de un proyecto presentado por los concejales Fabiana Sansón y Gustavo Parisi, se explica que “a lo largo de estos años se ha transformado en un clásico lugar de esparcimiento para los ciudadanos galvenses y de la región; que el negocio es una empresa familiar que comenzó Don Antonio Prus y ahora continúan sus hijos y nietos, contando además con empleados de una extensa trayectoria en el lugar, cosechando no sólo clientes sino amigos; y que constituyó desde sus inicios un lugar de integración y encuentro de toda la sociedad galvense al igual que de nuestra zona”.
El acto se realizó en un impasse de la sesión tradicional de los jueves, donde estuvieron presentes Robledo, Prus y sus familiares.
Coincidentemente, ambos trabajaron juntos en el ferrocarril. “Genarito”, en emocionadas declaraciones a la prensa, recordó que empezó su labor “por necesidad, tenía que ayudar a la familia porque si no trabajaba no comía”. Se lo conoce con ese sobrenombre por su hermano mayor -de nombre Genaro-, es reparador de pelotas de fútbol y tiene trabajo de Gálvez y la región, “tal vez hoy tenga más trabajo que nunca”, reconoció su hijo. Antonio Prus, en tanto, comenzó hace 50 años con el rubro de heladería. “Era una época difícil y resolví dejar mi trabajo en el ferrocarril para alquilarla. Con el paso de los años pude comprar el local, después refaccionarlo y construir uno nuevo… Desde hace dos años mi hijo (Ricardo) se hizo cargo de todo… Es un trabajo duro para una sola persona, y tuvimos que pasar distintas vicisitudes económicas. Todos sabemos cómo es Argentina, así que fue muy trabajoso cumplir 50 años con un comercio familiar”.
Los concejales reconocieron a Prus además por su trabajo inclusivo, dado que fue uno de los primeros en incorporar a personas con capacidades diferentes, y “por tener un plantel que se puso la camiseta y defendió a muerte el bar”. De hecho, una mención especial también hubo para “Chichín” Capitanelli, mozo que es una “institución” dentro del propio comercio.
Los ediles buscan así rescatar a las personas, familias y profesiones que son parte de la actividad cotidiana de la ciudad, como ya ocurriera con las familias Herrero y Chiozzi, que cumplieron 100 años con sus industrias en Gálvez.


































Los últimos 5 comentarios